'Road to ruin'

Podemos ser la Florida que sueñan los alemanes y los noruegos y ganar pasta con un recurso que sí tenemos: el sol

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

El otro día mi amigo Casiano y yo fuimos al banco a ver a Adela, la directora de la sucursal, pues tenemos una idea cojonuda para un negocio. «Ya me diréis», nos dijo ella. «Mira -comenté yo- tenemos un negocio espectacular en ciernes: vamos a vender pieles de lobo a los países escandinavos, abrigan mucho, ellos tienen poder adquisitivo, nos las pagan a seis mil 'pavos' y ya tenemos todo preparado. Vamos a facturar un pastizal, daremos trabajo a transportistas, diseñadores, intermediarios y hasta hemos untado a los políticos de turno, está todo preparado. Vamos a crear riqueza». Ella, que es más lista que los ratones coloraos, me dijo: «En Murcia no hay lobos». Yo contesté al momento: «¡No pasa 'ná'! Lo tenemos 'controlao', hay unos tíos de Francia que nos los envían. No crean, son caros, ¿eh? Pero aun así le sacamos pasta al tema, mucha pasta. ¿Qué me dices, nos das el préstamo?». «Ni de coña», contestó ella para sorpresa nuestra. «Es más, os diré que sois tontos». «Las pieles nos las quitan de las manos, es un negociazo», insistí. «Que no», me cortó. Nosotros debimos poner cara de pocos amigos porque de inmediato, aclaró: «Mirad, aquel que monta un negocio que se basa en un recurso del que carece, que no tiene asegurado y del que puede verse privado, es un tonto. Por definición. Mi banco no da dinero a tontos». Y así quedó la cosa.

Que no hay lobos, coño. Luego, en mi casa, un poco frustrado porque mi 'brillante' negocio no chutaba, pensé en algo: sustituyan ustedes 'venta de pieles de lobo' por agricultura de regadío de alto rendimiento y la palabra 'lobos' por la ya conocido 'agua', y entenderán qué está pasando en Murcia. Todos aquellos que luchamos por que el Mar Menor se salve de los vertidos de nitratos, de la urbanización depredadora y de la inacción de sucesivos gobiernos del PP clamamos en el desierto en una sociedad secuestrada por los poderosos. Les da igual que les da lo mismo. Así que, como se pasan los argumentos ecológicos y legales por el forro, voy a entrar en aquellos que a ellos les importan: los empresariales. Desde la aparición del Trasvase hace 40 años proliferaron regadíos aquí y acullá: unos legales y otros ilegales. A fecha de hoy ANSE, Greenpeace y Ecologistas en Acción siguen denunciando la roturación de nuevos terrenos dedicados al regadío, ilegales, y no pasa nada. Lean las noticias y verán las intervenciones de la Benemérita sobre pozos ilegales y desalobradoras que vierten el 'rechazo' al Mar Menor. La querella del fiscal Manzanera apunta a lo mismo.

Error. Empeñarte en el desarrollo de un modelo económico que depende de un recurso del que careces es, empresarialmente, una gran cagada. Y políticamente más. Dependes de que otros te manden ese recurso y esos otros no nos lo van a mandar. Lo del Plan Hidrológico en un país cainita como este parece ya imposible, pero es que, encima, el cambio climático está tirando la línea del medio árido cada vez más hacia el norte, con lo que ya podemos saber que no vamos a disponer de agua extra y que cabe la posibilidad de que el Trasvase quede finiquitado. ¿Qué hace el Gobierno regional y ese sector del empresariado? ¿Se reconvierten? ¿Ven venir la hecatombe? No, siguen hacia adelante de manera irresponsable negando la realidad y sin reparar en que ellos serán, junto con el Mar Menor, los más perjudicados.

¿Qué tenemos? Pues agua, no. Si hay algo que tenemos aquí y que son billetes lloviendo del cielo es sol. Tomen nota. Sol. Y eso apunta a dos vías: producción de energía y turismo. El turismo ya se lo han cargado estos lumbreras pues nos han hecho perder las 20 banderas azules del Mar Menor. ¿Creen ustedes normal que Alemania tenga más paneles solares que España? ¿Sabían ustedes que la energía solar producida por solo el 1,2% de la superficie del Sáhara daría energía a todo el planeta? Pues coño, vamos a dejarnos una actividad que nos cuesta sangre sudor y lágrimas, sin agua, y que lleva a muchos a hacer pozos ilegales por la falta de la misma, a instalar desalobradoras y tirar el rechazo jodiendo el Mar Menor, y vamos a instalar huertos solares para vender energía a toda Europa. Toda Europa. Podemos ser la Florida que sueñan los alemanes y los noruegos, y ganar pasta con un recurso que sí tenemos: el Sol. Pero nuestros brillantes dirigentes se empeñan en huir hacia delante, subirse los sueldos, crear más carguicos, llevar el déficit hasta 10.000 millones, echar la culpa a Madrid y patada a seguir, porque ellos no entienden que aquí no hay lobos.