El respeto

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Al fútbol nunca se le debe faltar al respeto. Y si en vez de fútbol hablamos de la Segunda B, esa máxima hay que grabársela a fuego en el cerebro. Todos. En la caseta, desde el 'pichichi' hasta el utillero. En la grada, desde el peñista más fiel que devora kilómetros de carretera cada fin de semana para ondear su bufanda albinegra en sitios tan inhóspitos como Villanueva de la Serena, Sanlúcar de Barrameda o Talavera de la Reina hasta el aficionado esporádico, el que solo aparece en las grandes ocasiones y cuatro años después llama 'El 3' a Jesús Álvaro. Memoria, prudencia y mesura. En el fútbol, siempre. Y en la Segunda B, terreno especialmente radioactivo, hay que ponerle a todo el doble del doble.

Hay que respetar al fútbol. Sin duda. Aunque es este deporte tan voluble y tornadizo que suele pasar que la pelota castiga al que lo respeta y premia al que no lo hace. Eso también hay que decirlo. Ahí tienen a Luis Oliver triunfando en el Extremadura, por citar un ejemplo que siempre nos queda a mano. Escribo esto recordando la conversación que mantuve hace unos días con Paco Imbernón, mano derecha del alicantino Juan Ignacio Martínez durante toda su etapa como entrenador. Imbernón fue preparador físico del Efesé en tres etapas distintas.

«Se merecen el premio Paco [Belmonte] y Manolo [Sánchez Breis]. Desde que entraron en el club lo están haciendo todo bien. Tú miras la gestión y todo te dice que ese equipo tiene que subir a Segunda. El fútbol les debe un ascenso», constataba Imbernón. Y a continuación añadía otra frase la mar de atinada. «Lo que pasa es que el fútbol no es una ciencia exacta y a veces pasa que ese ascenso que un club merece nunca llega», recordó. Es así. Ya ha pasado en otros sitios.

¿Y si poniendo sentido común y haciendo bien las cosas, un año y otro año, no hay manera de abandonar la Segunda B? ¿Y si toca llorar de nuevo? Ese es el miedo que albergan ahora Belmonte y Breis. Y todos nosotros, desde luego. Hay opciones, claro. Pero la película ha cambiado. Si el Cartagena no pudo hace un año siendo campeón de grupo, ¿va a poder ahora terminando tercero o segundo? La respuesta la tienen los futbolistas. Y en unas semanas vamos a tener la contestación definitiva.

Lo que ya podemos confirmar es que Sergio Jiménez, Álvaro González, Poley y Moussa acaban de bajar a Tercera, donde ya estaban Ceballos, Aguilar y Morros. Y Kuki Zalazar aún puede descender. También sabemos que Chavero, Hugo Rodríguez, Pau Torres, Dani Abalo y Owusu ya andan de vacaciones. Y que Míchel Zabaco, Diego Benito y Marcos son los únicos 'ex' de la plantilla del Cartagena del pasado ejercicio que van a repetir 'playoff', a expensas de lo que pase con el Cornellá de José Gaspar este domingo.

Con esa plantilla fue campeón de grupo el denostado Alberto Monteagudo, al que, hablando de respeto, tanto se le castigó en el Cartagonova. Aquello fue gratuito y cruel. Fue ilógico y absurdo. A un buen amigo le gusta decir que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Y a mí cada vez me gusta más escuchar esa frase. Y espero que con el Cartagena de Belmonte y Breis, como con el bueno de Monteagudo, también se haga justicia. No merece otro trastazo.