Regreso al futuro (Historia de una involución)

No podemos quedarnos atrás, debemos de dejar de ser la comunidad más temerosa, más conservadora. Fuera caspa

JERÓNIMO TRISTANTEESCRITOR

Estábamos un día realizando unas instantáneas para una entrevista con un amigo fotógrafo que vino a hacer el trabajo enviado por su medio. Como buen periodista, es un buen conocedor de la realidad murciana, así que le pregunté algo que llevaba tiempo rondándome la cabeza: «Oye Fulanito -digamos que ese es su nombre-. Yo creo recordar, en los ochenta, cuando era joven, una Murcia más plural, más moderna, más abierta. Y no lo digo porque gobernara el PSOE, sino porque veía que la gente tenía otro aire más moderno, no tan 'misicas' como lo que se ve ahora. ¿Me equivoco?».

Involución. Él me miró sonriente y me dijo que sí, que esa Murcia que yo recordaba de esa manera existió, pero que hubo un punto de inflexión en que todo dio un giro en una especie de vórtice espacio temporal que nos llevó a lo que somos ahora: la campaña 'Agua para Todos'. Según él -y cualquiera que lo haya vivido- aquella campaña supuso un giro brutal en la intención de voto del murciano medio, otorgando victoria electoral tras otra a Valcárcel y condenando al PSRM al más oscuro de los ostracismos durante más de veinte años. Todos sabemos que la operación fue un éxito de Ruiz Vivo -no en vano sale hasta en Wikipedia como ejemplo de campaña mediática- y lo fue más porque llegó a hacer creer a un millón cuatrocientos mil murcianos que necesitaban cantidades ingentes de agua, ya mismo; cuando la realidad es bien otra, ya que sabemos que el consumo humano lo tenemos aseguradísimo y que esas cantidades exorbitantes del líquido elemento no son sino para la agricultura de alto rendimiento y las macroempresas que viven de ella.

Regreso al pasado. Aquella exitosa campaña -que, creo, su propio partido no ha agradecido lo suficiente a su creador- fue el principio del fin para el PSRM, que no supo argumentar un mensaje claro sobre el asunto del agua y se hundió. Tantos años de poder omnímodo por delante de los 'Valcárcel-boys' provocaron lo que ahora somos: la Comunidad más conservadora de España junto con La Rioja. En una peli llamada 'Regreso al pasado', fuimos involucionando hasta convertirnos en una sociedad temerosa, dócil y con aire poco o nada moderno. Creo que si un tío falleciera en los años cincuenta y fuera resucitado ahora, tras encender 7RM pensaría que Franco sigue vivo tras ver en la pantalla lo de siempre: procesiones, folclore o, incluso, ¡la entrega de despachos de la Academia Militar del Aire! Políticos portando grandes cruces, políticos en besamanos.... Todo tiene un aire muy rancio, nostálgico, que atufa. Los ciudadanos tenemos que abrir las ventanas y dejar que corra el aire. Soy católico y cofrade, me gusta el Ejército español y conozco muy bien a muchos militares, gente cojonuda; pero encender la tele y ver coros y danzas, desfiles religiosos y militares es algo tan trasnochado que da grima. Y no lo digo por mi buena amiga Encarna Talavera, que es una gran profesional que igual te cuenta un desfile que hace un magazín o una entrevista en profundidad, no. Los profesionales hacen lo que encargan los directivos.

Aire fresco, aire. Creo que por eso, tras casi treinta años de involución, somos los murcianos los que debemos tomar el toro por los cuernos y volver a los ochenta. Y de ahí hacia delante. Viajo mucho y veo cómo otras comunidades han salido de esto. Tienen gobiernos que se preocupan por la enseñanza, por la sanidad y no por ver cómo hacen la obra pública más gorda que deje más pasta por el camino. No soy un fan de la formación de Pablo Iglesias, pero para muestra un botón: Carmena, tras llegar al Ayuntamiento y cargarse toda la red clientelar de subcontratas y chanchullos que había creado esta gente que todo lo privatiza, obtuvo un superávit de 2.000 millones en dos años. ¡2.000 millones! Creo que no podemos quedarnos atrás, debemos de dejar de ser la comunidad más temerosa, más conservadora. Fuera caspa. Tenemos que modernizarnos y eso pasa por que los ciudadanos, cerrado un ciclo y en base a las más que sanas alternancias política e ideológica, miren hacia otras opciones políticas, más modernas, de progreso y más abiertas. La gestión de Fomento y el equipo de Conesa han dejado al PP con las vergüenzas al aire. Se ha visto que no era necesario dar tanta vuelta para traer el AVE, ni tanta obra pública, ni aislar a los barrios del sur. Y eso solo es un ejemplo. Démonos una oportunidad y rodemos nuestra nueva película, la nuestra: 'Regreso al futuro'.

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