La 'nueva' política

La sombra de la sospecha comienza a bañar otras primarias de Cs, entre ellas las de Murcia, donde una candidata señalada a 'dedazo' por Hervías obtuvo más votos que la propia ¡Inés Arrimadas!

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

Somos muchos los ciudadanos que recibimos con alborozo la irrupción de los nuevos partidos en el panorama político. Que tanto PSOE como PP perdieran la exclusiva de la gestión del dinero público era algo interesante para el común y, no nos engañemos, las mayorías absolutas no son buenas para nadie, lo que nos auguraba un buen futuro de cuatro y hasta cinco partidos teniendo que llegar a acuerdos en ayuntamientos, comunidades autónomas y el Estado. Pero no, la realidad es tozuda, y nos está demostrando que estos adalides de la 'regeneración', la 'nueva' política, que se dan golpes de pecho demostrando su integridad no lo son tanto porque no son sino descartes de los viejos partidos.

Primarias a dedo. El caso de las primarias de Cs está resultando sangrante. Un partido que se dice honesto, renovador, aire fresco, no puede tener a un tipo como Hervías que, aparte de ir descabezando gente por esos mundos de Dios, se dedica a señalar con el dedo a quién debe ganar las primarias en las diferentes comunidades autónomas. O lo dirige él o tiene un ojo clínico por el que debería dedicarse al mundo de las casas de apuestas. ¿Es renovación fichar a una señora como Silvia Clemente, que viene del PP y a la que rodean ciertas 'sombras' en su gestión? ¿Es aire fresco señalarla con el dedo para que se le vote? ¿Es regeneración que aparezcan más de 80 votos telemáticos en la madrugada que favorecen a la candidata del aparato? Las respuestas a estas preguntas las sabemos todos. Y una reflexión: es cierto que el nivel de nuestra clase política es bajo, bajísimo. Pero en los dos grandes partidos, al haber tanta gente, te encuentras con algunos casos de señores y señoras bien preparados. ¿Quién integra estas formaciones 'regeneradoras'? Pues yo se lo digo, los descartes de estos partidos. Es decir, los flojos de los flojos. No extraña entonces que estos tíos de Cs de Castilla y León, aquellos que cometieran el fraude, no acertaran a tener en cuenta que no se debe meter tantos votos de madrugada, de golpe, o que no puede haber más votos emitidos que gente votando. Por decirlo llanamente: ¡no saben ni sumar! ¿Querrían ustedes que estos tíos gestionaran unos presupuestos 'milmillonarios'?

Marketing. Me cuentan ciertas personas que estuvieron presentes en aquellas negociaciones entre UPyD y Cs de qué va en realidad el partido naranja. Ellos, los de UPyD, acudieron a hablar de programas políticos y se encontraron con un equipo que hablaba, pensaba y actuaba como una empresa de telemarketing. Ya. Rosa Díez comprendió al instante que es imposible entenderse con quien no te habla de programa sino de 'tendencias' y sectores de población y análisis de mercado, con un brillante diseño empresarial, muy respaldados económicamente ¿? y que no quieren dialogar contigo sino meterte una OPA hostil. Y ahora, viendo lo que ocurre con sus primarias, cobran especial importancia los testimonios de aquellos militantes de UPyD. La sombra de la sospecha comienza a bañar otras primarias de Cs, entre ellas las de Murcia, donde una candidata señalada a 'dedazo' por Hervías, y que no es precisamente Indira Ghandi, obtuvo más votos que la propia ¡Inés Arrimadas! Una política conocidísima a nivel nacional y cuyo tirón electoral le hizo ganar unas elecciones en Cataluña. Raro, ¿no?

Son la 'vieja' política con descartes. Y es por esto que lo de la 'nueva' política comienza a sonar mal, a dar mal rollo. Porque que esto ocurra en partidos con 140 o 35 años de antigüedad está mal, pero que uno que no cumple una década demuestre ya tener los mismos tics que los viejos es malo, muy malo. Y no es algo exclusivo de Cs, veamos por ejemplo el caso de Somos Región, partido que tras un inicio esperanzador se fue autofagocitando y que lleva en sus listas al Congreso a un destacado exPP, o que incluyó en su ejecutiva a un señor que apenas dos meses antes, disputaba el liderazgo a Manrubia para suceder a Bernabé en el PP de La Unión. ¿Regeneración? Se habla, y mucho, de cierto 'whatsapp' interno que, dicen, causó consternación entre los más honrados militantes del partido limón en el que, el mismo día que salía en prensa que el pufo de la desaladora alcanzaba los 650 millones de 'pavos', se instaba a «no comentar» en redes el asunto del aeropuerto ni la desaladora. ¿Por qué? Fueron muchos los que perdieron la fe en ese día pensando: ¿a quién tenemos aquí que pueda perjudicar este asunto? Así que lo dicho: de 'nueva', nada.