Lo del 'perrijo' no mola nada

Es frivolizar con algo aún más grave que el cambio climático

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Reconozco que no me va nada la palabra 'perrijo', referida a ese perro que, en cierta manera, sustituye al hijo que no pudimos o no quisimos tener. Comprendo a las personas que le toman tanto cariño a su mascota (más que nada por el roce), que cualquier percance del bicho les procura sufrimiento. Es incluso enternecedor ver cómo le prodigan mimos y carantoñas. Que además son sinceros, pues con los animales no hay necesidad de fingir, al contrario de lo que hacemos con las personas.

-¿Usted es que no tiene perro?

Pues verá usía: yo es que no gasto. Pero no porque me caigan mal, sino porque bastante tengo ya con el ordenador. Mi aversión al 'perrijo' es porque no me gusta contaminar (con un palabro tan feo) la excelencia de traer al mundo un nene o una nena, que siempre fue plato de gusto, digo yo.

-Desde la más remota antigüedad.

A eso iba. Hasta ayer, tener un hijo era (para casi todo el mundo) el no va más. Mucho no va más que tener un perro. De modo que asimilar hijo a perro (o perro a hijo), pues que no, joder. Yo pienso (como los filósofos griegos) que el hijo va por aquí y el perro va por allá. Aun cuando, si dispones de hijo y perro, lo normal es que circulen uno al lado del otro (o el perro algo más adelantado). Decir 'perrijo' supone quitarle importancia a un problema muy grave. Me refiero a la escasa natalidad. Sépase que, en la provincia de Murcia, solo tenemos 258.454 niños menores de quince años, frente a 259.193 perros. O sea que ganan los chuchos, aunque no sea por goleada.

Esto hace que no puedas sacar a tu bebé la calle, precisamente porque hay pocos. Tú sales por Trapería con el carrito y todo dios te para con el fin de ver de cerca a la criaturica. Te la despiertan, te la besuquean incluso y, lo peor de todo, le dicen: '¡Cuchi, cuchi!'.

-O algo tan estúpido como: '¡Ajo al nene!'.

Esto último era cuando Franco.

Total que, con una natalidad tan suicida, frivolizar con el 'perrijo' lo veo igual que escupir al cielo.