Inglés hasta en la sopa

Entre eso y las siglas, el vivir se vuelve ininteligible

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Aeste servidor (y a muchos servidores más) nos parece muy bien que la gente aprenda inglés. Es más: si nos pidieran opinión, diríamos que un lenguaje no es adulto hasta que no aparece un autor que lo escriba de manera genial. Es lo que pasó en España con Cervantes y unos cuantos más. Y en Inglaterra con Shakespeare ('¡Chespir', joder!) y otros cuantos más.

Digámoslo sencillamente: un idioma sirve para que los de un país se entiendan entre ellos y también con los de fuera que lo hayan aprendido. No hay nadie que yo conozca que esté en contra de esto. Lo que no se puede hacer es mezclar. Ni las churras con las merinas, ni una bebida alcohólica con otra bebida alcohólica, ni este idioma con aquel idioma.

Cada día que pasa (y más desde que empezó la era de los ordenadores), el español se mancha con un capazo de palabras inglesas. Va a llegar un momento en que estén circulando más de estas que de las nuestras. Será una manera curiosa de aprender inglés, porque llegará un momento en que la totalidad de las palabras anglosajonas se habrán integrado en nuestro vocabulario.

Se ha abierto el tablacho idiomático todo lo que da de sí. Y tratan de colarnos, cada día, un anglicismo por la mañana y otro por la tarde.

-Salvo que te pille en el cine o en el fútbol.

¡No, señora! Porque, tanto en el cine como en el fútbol, circulan los anglicismos como Perico por su casa. Lo que me ha llevado a tocar hoy esta temática, no es por dar el follón, sino por dos titulares tremendos que he visto en los periódicos. Dice uno: «La nueva amenaza para las tiendas 'online' se llama 'formjacking'». ¿Cómo se te queda el cuerpo? ¿Qué coño es 'formjacking'? ¡Y será que es graciosa la palabrica!

-¿No eran dos los titulares?

Tranquilo, que allá va el siguiente: «Sánchez obvia la reforma laboral, pero apuesta por proteger a los 'riders'».

-¿Qué significan 'formjacking' y 'riders'?

No me apriete el lector, porque no se lo voy a decir. Si tiene capricho, mire en el diccionario.

Pero ya le anticipo que no merece la pena.