Igual 'La venda' trae la paz a Oriente Medio

Así nadie dirá que la canción, por cansina, no sirvió para nada

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Hay quienes opinan que, aun a pesar de todo, cada día que amanece suceden grandes (los menos) y pequeños (los más) milagros. Y si no queremos llamarlos así, digamos que ocurren cosas que son inexplicables para nuestras relativamente cortas luces.

Ternemos que, hasta hace solo horas, los israelitas y los palestinos se estaban intercambiando cohetes, casi con la misma naturalidad con que los zagales de la postguerra intercambiábamos cromos de El Guerrero del Antifaz. Y nos encontramos con que, de la noche a la mañana, ha tenido lugar un inesperado alto el fuego.

Andan diciendo por ahí que el cese de hostilidades se debe a que, dentro de nada, se celebrará en Tel Aviv el Festival de Eurovisión. Sabiendo lo mal que se llevan los unos y otros, seguro que no pocos pensarán que estamos ante un milagro. (Si fuera un portento, entonces habría que adjudicárselo al Demonio, a ver si me comprende usted).

Si resultase que, por un casual, la música (en forma de festival de la canción) sirviese para que los contendientes regresaran a la concordia, este servidor haría una proposición al mundo, siempre desde mi acreditada modestia. Me da un poco de corte, por si un cao me llaman ingenuo, atrevido o incluso algo peor. Pero es que me siento obligado a expresarme, por si un caso sonara la flauta.

Se trata, en fin, de llevar el Festival de Eurovisión (no cada año, sino cuando haga falta) a los lugares donde hay conflicto. Y esperar a que, de inmediato, se opere el milagro de la paz. Sería hermoso que (como 'la venda ya cayó'), palestinos e israelíes se fundieran en duradero abrazo.

-¿Y si la canción no gusta?

Eso da igual. Lo que importa es el influjo benéfico (aunque no sepamos bien el porqué) de la celebración en sí misma considerada. De manera que los peleantes alcancen acuerdos justos y necesarios, desde el minuto en que se anuncie que el Festival tendrá lugar en el escenario mismo de las hostilidades.

Así es como lo veo. Si el lector está en disposición de mejorar la fórmula, lo que es por mi parte, contento y además agradecido.