El helicóptero de los mosquitos

Los propensos a la picadura lo tienen presente en sus oraciones

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Circula estos días un helicóptero con la misión de matar mosquitos. No es como esos del cinematógrafo, que son en sí mismos demasiado 'ostentóreos'. Este que digo lo ha puesto el Ayuntamiento y sobrevuela, como mínimo, Murcia y la Huerta. No lo he visto, pero lo he oído. Que sea o no el que mata los insectos, lo ignoro. Tampoco sé por qué al huracán este último le han puesto Lorenzo. Yo no lo considero apropiado para un huracán. O será que, como últimamente se nos acercan más de la cuenta, los han españolizado.

Veo bien lo del helicóptero municipal. En realidad se trata de otro mosquito, solo que más grande, metálico y ruidoso. Ahora bien, ¿podrá cargarse a la totalidad de los bichos que han traído los tiempos? Porque haberlos, le digo a usted que los hay a mogollón. Unos peores que otros. Parece ser que el más malo es uno que se titula 'tigre'. Y que no es de aquí. Tiene fama de hijoputa.

-¡Hijoputas lo son todos! Porque, si te fijas, no van de frente, sino que atacan a traición.

Los habones que producen entre las personas propensas (pues también las hay inmunes) son muy molestos. Y luego está el temor a que contagien el dengue, una enfermedad que no tiene nombre de tal, sino de bailongo. Se dijo que el mosquito pica o no, según sea la sangre de la víctima. Pero el telediario en funciones explica que no es por eso, sino por el olor que desprende la piel de algunos individuos.

-¿Quiere decir que al que se duche no le pica?

¡Qué va! Conozco a personas que son ducho-adictas y, sin embargo, las fríen los mosquitos. A lo que voy es que, para las víctimas, la comezón es insoportable, pues las tiene en un sinvivir. Y tocante al dengue, ¿cómo se explica que no esté infectada ya más de la mitad de la población?

Vuelvo ahora al tema madre. Y la pregunta es si el helicóptero, a pesar de su buena fe, resolverá el problema. Ojalá que sí. Pero yo sigo encontrándome a demasiada gente rascándose. Tengo la sensación de que jamás se viera Murcia de peplas tan bien servida.