¿Emoticonos? Vale, pero de aperitivo

Un menú de solo dibujitos amarillos produce indigestión

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Lo que yo le diría a usted es que, en fin, los emoticonos (también llamados emojis) están bien, son graciosos, le dan color a la comunicación digital y ahorran palabras. Pero, vamos, tampoco son la cuadratura del círculo, a ver si me comprende usted. Es que estoy viendo que ciertas personas están encantadas de haberlos conocido y vienen publicando estos días elogios tan exagerados, que parece como si los dibujitos fueran a sustituir al lenguaje tradicional de letras y palabras. Será porque quienes escriben con faltas de 'hortografía', ahora sí que podrían ganar el premio Nobel de Literatura. En lugar de escribir 'burro' con uve (algo que los cuestionaría 'ipso facto' como candidatos), dibujarían al animalico. Al fin y al cabo, a burro retratado, además de no mirarle el diente, lo mismo da que sea con be o con uve.

-Tampoco se pase usted, jefe.

No, si quienes se pasan (vamos, creo yo) son quienes hablan de los emoticonos como si se tratara de la solución definitiva para comunicarse por escrito... sin tener que estudiar. En fin, un paso más a favor de la 'ley del mínimo esfuerzo', aspiración de cualquier bicho viviente, porque todos somos (lo mismo en el fondo que en la forma) una miaja gandules, las cosas como son. Por eso nos decimos: 'Oye, mira. Lo que podamos hacer en dos 'patás', ninguna necesidad tenemos de hacerlo en cuatro'.

Estoy leyendo en los medios, pero sobre todo en los extremos, elogios tan encendidos de los emoticonos, que me dejan bastante perplejo. ¡Hombre, por favor! Te imaginas una biblia impresa a base de dibujos. Sería, dada la amarillez del emoticón, como la más grande colección de huevos fritos que vieran los siglos. ¿Cómo escribirás el Génesis mismo a base de millares de redondeles gualdas?

Cuentan los incondicionales que 'los emojis generan una comunicación más rápida, fluida y precisa que la que nos posibilita la escritura'. Es mucho decir, ¿no? Y añaden: 'Nos ofrecen la posibilidad de mejorar nuestro lenguaje escrito, con pequeños dibujos muy expresivos, que terminan de dar significado a nuestras oraciones». ¡Válgame san Válgame! ¿No comprenden que una mera página escrita con solo emoticonos, te llenaría de chirriantes grillos la cabeza?