Elogio de la peseta

Igual algún partido (de los nuevos, quizás) dice de reponerla en circulación

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Un miércoles de estos, alguien tiró a la basura en Murcia tres kilos de pesetas. Dicen que había también algunas monedas más antiguas. Después de esa noticia, no hemos recibido ninguna otra dándonos más nuevas sobre el particular. Este suceso lo veo yo insólito, pues la gente no acostumbra a tirar el dinero. Vamos a ver. Tocante a los cuartos, el verbo tirar no se conjuga con el contenedor. Se dice que alguien tira el dinero, cuando se lo gasta en cosas que no son de provecho.

Reclamo para la peseta un sentido y merecido recordatorio. (Si el lector quiere, claro, pues a lo mejor se la repampinfla). No me diga que no le cae mejor que el frío euro, por mucho que, para las 'cuentas contables', valga ciento sesenta y seis veces menos. La peseta tenía personalidad. Incluso la 'rubia' la tuvo, aunque resultara menos elegante que el papel, pues verdad es que se parecía a una 'perra gorda', solo que teñida.

Aquella otra reproducía la cara (con el yelmo y todo) de don Quijote de la Mancha. Ello le aportaba categoría, aun cuando casi nadie en España haya leído la novela.

-¿Y en Inglaterra?

Yo diría que sí. Solo que traducida al inglés, que suena peor que en castellano. Aquí en la zona el que priva es Ken Follett.

Me supongo que las pesetas que han ido a parar a la basura serán metálicas. Porque, si fueran de papel, tres kilos ya son un capitalico. Claro que, cuando las lleven al Banco de España para cambiarlas por euros, ya sabes que te darán una miseria, a ver si me comprendes. Para mí que lo peor del euro es que sus céntimos (me refiero a las monedas de uno, dos y cinco) son tan feos y livianos, que te entran ganas de tirarlos. ¿No ha oído el lector lo mal que suenan, cuando te los vomita la máquina del aparcamiento?

No sé, pero igual algún partido político de los nuevos dice de volver a la peseta. No para que valga lo que realmente vale, sino para que tenga el mismo valor que un euro. Verás como así nadie las tira a la basura.