Crónica personal del primer día asustante

El Tomate Gordo se presentó con nocturnidad alevosa

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

El primero de los dos días que se anunciaban fatídicos, o sea presuntamente desgraciados e inevitables (festividad, el de ayer, del Dulce Nombre de María), amaneció calmoso y como si anocheciera. De color gris tirando a plomo. También silencioso y húmedo. Supe que de madrugada había llovido fuerte, pues vi tierra de albero arrastrada por el agua. No se sintieron rayos, ni tampoco tronaera. Y, nada, con la taza de café en la mano, me puse (como cualquiera en mi caso) a verlas venir. Eran las nueve y, lo que se dice llover, no llovía. Tampoco cantaban las tórtolas sus quejumbres. Y a las ardillas no se les veía el pelo. A esa hora, 'La Verdad' titulaba: 'Diez carreteras regionales, cortadas al tráfico'.

-¿Y cree usted que cundió el miedo?

Pues, mire, yo lo llamaría recelo miedoso. Y pienso que sí. Algo de temor, pánico o similar había. No es para menos. La tele nos ha mostrado últimamente las faenas de no pocos turbiones desmadrados y violentos. Y como en Murcia la lluvia no tiene costumbre de manifestarse, cuando dice de ponerse en plan gota fría no sabemos por dónde te va a salir. (Lo que es en La 7, los tertulianos sociopolíticos de cada mañana decidieron conectarse -para tomarles el pulso- con los municipios pasados por agua).

A media mañana, el cielo se oscurece todavía más, pero sigue la calma. Se presiente al felino que, tenso sobre sus patas, se dispusiera a saltar sobre la presa. (La temperatura en Murcia es de 18 grados y de 22 en Argel. Bueno es saberlo). Chispea y se oyen truenos por Levante. Enfilando ya el mediodía empieza a llover con unas ganas a las que no estamos habituados. El gato se ha ido. Mi mujer se lía la manta a la cabeza y anuncia que va a hacer una gachamiga al gusto jumillano. Me pregunto qué comerán hoy en Downton Abbey.

La tarde discurre relativamente tranquila. Dicen que el Segura podría desmadrarse. (Poco antes de la siesta, el sol se asomó a Lorca). Molina, Cieza y Blanca resisten. Ojo a la apertura y cierre del Gran Tomate: desde las diez de la noche hasta las diez de esta mañana. Oremus.