Balada triste por una Murcia enana

¿Cómo es posible que seamos la región que menos crece?

García Martínez
GARCÍA MARTÍNEZ

Atención al dato: ¡solo Asturias crecerá menos! Las restantes regiones (digamos que un total de quince) crecen, en este 2019, más que la nuestra. No me lo puedo creer. Me pregunto si esto es así desde siempre o estamos ante un retroceso sobrevenido de la noche a la mañana. ¿Nos ha picado la araña violinista? ¿No será que alguien se está equivocando? ¿Cómo es posible que, siendo Huerta de Europa, tengamos un PIB tan enano?

No sé al lector, pero a mí esta malísima nueva (facilitada -fíjate- por el BBVA) me deja con la boca abierta. Y no, desde luego, por la admiración que me causa, sino por el estupor que me acojona. ¿Significa esto que, creyéndonos alguien, los de Murcia no somos nadie en realidad? Lo que vamos a crecer este año es el 1,9%. Eso nos deja los penúltimos, empezando por abajo, en la lista nacional, cuya media es del 2,2%. Pero es que la cosa no acaba ahí. El año que viene aún será más lamentable. Quedaremos los últimos, con el 1,6%, junto con la ya dicha Asturias más las Baleares.

Se nos hace saber también que nuestro turismo será menos dinámico, aunque se confía en que funcione bien el consumo familiar, échele usted hilo a la birlocha. Sin embargo, vamos a ser la quinta región donde más suba el empleo, por encima incluso de la media estatal.

-¡Joder, menos mal! ¡Saca los 'cobetes', Paco!

No corra usted tanto, pues se prevé que (como la alegría dura tan poco en la casa del pobre), en 2020 se desplomará casi un punto y medio.

-Dígame una cosa, jefe. ¿No estarán averiados los datos?

Cómo van a estarlo, si los ha elaborado nada menos que el BBVA, que es quien lleva lo de la Liga de Fútbol.

-Hogaño es el Santander.

¿Y qué? ¿Acaso no la llevó el BBVA durante mucho tiempo? Donde hubo siempre queda.

Digo yo que no deberíamos engañarnos sobre nuestra situación, si los datos que estamos manejando son verdaderos. Porque desconocer qué terreno pisamos hace que, más temprano que tarde, vengan las madres mías. Esta región nuestra no podrá ser la primera, pero tampoco la última, joder.