GUERRAS INTERNAS

Si se apoya la lista más votada en Navarra, los naranjas deberían hacer lo mismo en Murcia y continuar con la línea que iniciaron desalojando al PSOE en Andalucía tras 36 años de gobierno

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

Bueno, amigos, aquí estamos en el ojo del huracán y se hace difícil predecir qué va a suceder con el futuro gobierno de nuestra comunidad autónoma. El panorama político, con la irrupción de nuevos partidos, los complejos intereses en juego y la suma de guerras internas y externas, han generado una situación con tal cantidad de variables que se hace imposible intuir siquiera cuál va a ser la futura evolución de este complejísimo ecosistema en que se ha convertido nuestra política nacional y, a resultas, la regional.

Guerra 1. La del PP. Hay guerra civil en Madrid y la hay en Murcia. Núñez Feijóo va a por Teo, el secretario general que llevará siempre en su historial el dudoso logro de haber conseguido el peor resultado electoral de los populares en su ya dilatada historia. El gallego, más moderado que los 'repeinaos' y con mucho, muchísimo más recorrido político, ha llegado a declarar que «debe gobernar la lista más votada», un auténtico torpedo a la línea de flotación de Teo, que está yendo hacia el infinito y más allá para conseguir que los populares murcianos continúen gobernando en Murcia por dos motivos: apuntalar su precaria situación en Madrid y, de paso, generar un amable ecosistema, un lugar al que volver e instalarse previa defenestración del pobre López Miras, al que llaman ya en el interno 'el Boabdil', porque va llorando por los rincones. Teo no cuenta con que aquí hay otra guerra; de un lado, los partidarios de Ramón Luis y de otro, los de PAS, que como las malas modas, amaga con volver; eso sí, siempre en segundo plano.

Guerra 2. Ciudadanos. No hace falta que les cuente que Cs lo tiene bien y lo tiene muy mal. Lo tiene bien a corto plazo, sí, pero a largo amenaza con el suicidio político de un Rivera que no atiende a razones. Todo el mundo entiende que un gobierno PSOE+Cs dotaría a nuestra economía de 4 años de estabilidad y evitaría que Sánchez tuviera que echarse en brazos de los independentistas. Muchos esperamos que Rivera recapacite a tiempo, haga lo lógico, sea constructivo y crezca como político, como hombre de Estado, olvidando ciertas fobias y rencores personales que no han de perjudicar a la sociedad ni a su propio partido. Muchos dicen que, en Murcia, Isabel Franco es partidaria de pactar con PSOE y cumplir lo prometido, sacando del Gobierno a un partido que lleva 24 años en el poder y haciendo bueno uno de sus más cacareados motivos fundacionales: la regeneración. Gente hay en Ciudadanos que apunta a hacer lo correcto y me dicen que, incluso, algún que otro cargo electo amaga con dimitir en el caso de que se incumpla lo que Arrimadas prometió en plena plaza de Belluga.

Guerra 3. ¿Qué pasa con el PSOE? No terminamos de saberlo. Independientemente de lo que ocurra tras estas elecciones, se hace urgente una reforma de nuestra ley electoral que incluya, como ocurre en los ayuntamientos, que en ausencia de mayorías absolutas gobierne automáticamente la lista más votada. El caso de Navarra es clave. Según nos cuentan los medios, Ferraz insta a los socialistas navarros a no flirtear con Bildu y permitir que la lista más votada, Navarra Suma, gobierne. Es lo lógico, lo de sentido común y arrebata a Rivera una excusa que está preparando para perpetuar al PP de Murcia en el poder. Ahí tenemos otra guerra entre los navarros y el PSOE en Madrid. Si se apoya la lista más votada en Navarra, los naranjas deberían hacer lo mismo en Murcia y continuar con la línea que iniciaron desalojando al PSOE en Andalucía tras 36 años de gobierno. Y puede que, de paso, se aclarara el panorama para un posible gobierno de la nación. La reforma legislativa que asegure la lista más votada se hace necesaria dada la gran fragmentación de voto que surge de la aparición de nuevos partidos y la tendencia obsesiva de nuestros políticos a repetir 'donde dije digo, digo Diego'. Y hablando de Diegos, ¿en qué anda Conesa? Pues no lo sabemos: mientras que se producen múltiples reuniones del PP y Cs en Murcia, nadie ha percibido movimiento en el PSRM hasta el momento. Ya se ha anunciado una reunión de los socialistas y Ciudadanos hoy mismo, cerca de la fecha tope del día 11. Ciudadanos, en un tuit muy significativo, dijo: pactaremos con el PP preferentemente, excepcionalmente con PSOE y no nos sentaremos con Vox y Podemos. Esta última premisa anula cualquier acuerdo en Murcia, lo que nos lleva al punto dos, PSOE. ¿Estará todo cerrado y de ahí la tranquilidad de Conesa? No tengo ni idea.