LAS FALSAS LÍNEAS ROJAS

Cs tiene una oportunidad histórica de demostrar que ha alcanzado uno de sus motivos fundacionales: regenerar la vida política una temporada

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

Esto ya lo hemos vivido, pero por la otra banda. Ya lo hizo Pablo Iglesias y le salió mal. Ahora lo hace Rivera y también va a pifiarla. Esto de las falsas líneas rojas lo habrán vivido todos ustedes. Es como cuando te viene tu novia, o tu novio, y te hace una serie de exigencias que sabe no vas a poder cumplir. Tú, que quieres a esa mujer, o a ese hombre, le razonas, le argumentas, le explicas lo desatinado de su exigencia, le intentas hacer ver que no puedes cumplir con una petición imposible, sea traerle la luna, que los ojos se te vuelvan azules, que te hagas guapo/a, que te hagas rico de golpe o te conviertas en una persona católica tras haberte criado en una familia animista africana. Les dará igual. ¿Por qué? Porque la petición no es sino una excusa para romper la baraja, para salir de esa relación, para dejarte. Y eso va a pasar sí o sí. Porque esa persona te quiere dejar, gastarte una putada y, encima, quedar bien.

La primera línea roja. La muestra de que Pablito Iglesias no era trigo limpio la tuvimos cuando renunció a la posibilidad de echar a Rajoy del poder por ambición. Recuerden que podía haber pactado perfectamente con Sánchez y empezó a pedir ministerios sensibles. Quería llegar al 'sorpasso' y echó las redes a Garzón. Hizo las cuentas de la lechera y dijo: «con un millón y medio de votos de IU sobrepaso al PSOE». Lógicamente tenía que romper la baraja y ¿qué hizo? Pues le exigió a Pedro Sánchez que prometiera un referéndum en Cataluña. Aquello reventó cualquier posibilidad de diálogo. Y no porque Pedro Sánchez tuviera claro que no, sino porque los barones se plantaron como Iglesias esperaba. ¿Desalojó Iglesias a Rajoy del poder? No. ¿Cumplió con ese mantra que repetía de que querían acabar con un gobierno corrupto? Nones. Incumplió lo que decía, incumplió aquellas promesas que habían hecho que millones de españoles le hubieran votado. Luego, ¿de verdad le importaba la regeneración, la derecha corrupta, los españoles? Le daba igual. Buscaba el poder, la notoriedad, la influencia. Ganar. Luego se pegó el hostiazo y perdió, exactamente, un millón y medio de votos. Apenas tres meses después. Y de ahí hasta hoy, cuesta abajo. Así ha terminado porque el votante no es tonto.

La segunda línea roja. Y es ahora que Pedro Sánchez se ve en la misma situación, pero por la otra banda, la derecha. Cs tiene una oportunidad histórica de demostrar que ha alcanzado uno de sus motivos fundacionales: regenerar la vida política, acabar con la corrupción y enviar al PP al banquillo una temporada para que se regenere. ¿Y qué hacen? Le han tirado a Sánchez una nueva línea roja que no es sino una exigencia para romper la baraja y pactar con el PP: que aplique el 155. Es una exigencia falsa, inútil, una excusa. Y los ciudadanos de a pie lo ven. A Rivera le da igual que un gobierno PSOE-Cs sea lo lógico, el camino sencillo, lo que demanda la sociedad y el mundo de la empresa. Creen que así crecerán y se equivocan. Si pactaran con Sánchez, este no necesitaría a los independentistas para nada, para nada. El 155 tuvo que ser aplicado en su momento sí o sí. Se produjo un golpe de Estado en Cataluña y no hubo otro camino. Yo lo habría extendido a TV3, pero Rajoy nunca fue lo que se dice un tipo duro. Ahora, hoy, la situación en Cataluña no es la misma. Si se diera un nuevo órdago habría que aplicarlo, por supuesto, pero el Estado debe guardar esa carta en la manga para evitar un fiasco en caso de nuevo intento de golpe. Y menos, cuando está pendiente la sentencia del 'procés' y el casi seguro ingreso en prisión de los protagonistas del golpe.

Desastre en Murcia. Ya lo hizo Cs en 2015. Tras una campaña electoral tremenda de acoso y derribo al PP y de denuncia de su corrupción para captar voto, el partido naranja dio el plácet nada menos que a PAS, que venía imputado al cargo, y traicionó a su votantes para mantener a los populares en el poder durante una legislatura entera. Ahora, otra vez, están usando la excusa del 155. Olvidan que tenemos un aeropuerto fantasma, la sanidad y educación seriamente dañadas, el Mar Menor agónico, una corrupción sistémica resultado de la permanencia en el poder de un partido durante 25 años... Eso a Cs les da igual. ¿Por el 155? No se dejen engañar, amigos. Y recuerden vivamente esto dentro de cuatro años.