El centro

Si, como parece, la subida de Vox convirtiera al PSRM en la lista más votada, Ciudadanos tendría la oportunidad histórica de hacerse con todo el centroderecha murciano, y el PSRM, con el centroizquierda

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

Un día estaba yo en casa, tan ricamente, cuando sonó el teléfono. Lo cogí y escuché la voz de mi sobrino Luis al otro lado del aparato que, por todo saludo, me dijo: -Jero, ya sé lo que somos.

-¿Cómo? -exclamé perplejo. No sabía de qué coño hablaba.

-Sí, lo que somos.

-¿Lo que somos? Pero, ¿qué dices?

-Somos de centro.

-No entiendo. -repuse.

-Sí, coño. Que somos de centro, políticamente.

Yo le reñí:

-No digas tonterías, Luis, eso del centro es un invento, una filfa de cuando la Transición...

-No, no-insistió-. Somos de centro. Mira: cuando estamos con gente de izquierdas nos toman por fachas y cuando estamos con gente de derechas piensan que somos rojos.

Me quedé con la boca abierta. El muy cabroncete tenía razón.

El triunfo sigue ahí. Y es que, queridos amigos, por mucho que se empeñen Iglesias, Abascal o los neorrancios como Casado o Teo, el triunfo electoral en este país está en el centro. Aquellos partidos políticos que aguanten el envite de Vox, como pasó con el de Podemos, que le echen huevos y se mantengan en el centro, en la mesura, en la moderación, se llevarán el gato al agua. Somos muchos los ciudadanos que, como mi sobrino o yo, estamos huérfanos, en tierra de nadie. Somos náufragos que entendemos que la política de paños calientes con Cataluña es un error y que estamos a favor de la prisión permanente revisable (nos llamarán fachas) y que queremos una buena educación pública, una buena sanidad o estamos a favor del matrimonio homosexual (nos llamarán rojos).

Las modas. Y es que es evidente que el cansancio, el descrédito de la clase política y el fenómeno de Cataluña han provocado una lógica reacción que va a aupar a Vox, al menos en mi tierra, que se merendará al PP en las autonómicas. ¿Son de ultraderecha los votantes de Vox? No. No lo son. Son gente cabreada, unos de derechas y otros ni siquiera eso, que votan a alguien que dice algunas cosas claras pero sin reparar en que los dirigentes de Vox, que no sus votantes ocasionales, sí son de ultraderecha y que el día que ganen, tomarán una serie de medidas que perjudicarán a mucha, mucha gente, incluidos ellos mismos. Y es entonces cuando estos votantes cabreados ahora repararán en su error y -si los de Vox no logran cambiar las reglas del juego- los echarán electoralmente hablando. Por eso, el que se mantenga en el centro, el moderado, el que no se eche al monte como los Casados o los Teos, terminará imponiéndose. Cs, milagrosamente, ha visto la luz y se desmarca del partido de Abascal. ¿Cordón sanitario? No, en absoluto. Rivera lo hace por rédito electoral, porque ha visto que el proceso de radicalización del PP ha dejado un espacio -lo que en baloncesto se llama un aclarado- que deja el caladero del centro a huevo para que el partido naranja se lleve los votos.

El milagro. Diego Conesa está haciendo un trabajo excelente. Me dicen que es un tío que solo cuenta las cosas, que solo se apunta el tanto, cuando el asunto está atado y bien atado. ¡Qué diferencia con el anterior delegado del Gobierno! Al que, por cierto, en el PP tienen escondido en la gatera para desesperación del PSRM, porque este hombre hablaba y perdía votos a cientos. Si, como parece, la subida de Vox convirtiera al PSRM en la lista más votada, Ciudadanos tendría la oportunidad histórica de hacerse con todo el centroderecha murciano, y el PSRM, con el centroizquierda. Sería un milagro, pasar de ser la comunidad más atrasada, rancia y conservadora de España a una comunidad moderna, de centro, con un gobierno apoyado en dos partidos moderados, de los que no se echan al monte.

El rescate. Este sería el rescate de tantos y tantos ciudadanos, los náufragos, que llevamos veinticinco años en Murcia esperando que alguien venga a ayudarnos, que no somos fachas, no somos rojos, somos de derechas en algunas cosas y de izquierdas en otras, que nos sentimos más solos que Marco el Día de la Madre y que vivimos con estupor la ascensión de la extrema derecha, las frivolidades de Teo, la radicalización del PP o las barbaridades de Pablo Iglesias. Pero para que te rescaten tienes que hacer algo, señales, un fuego, lo que sea. Se está creando el caldo de cultivo que puede generar un futuro distinto, un cambio hacia la moderación y hacia el centro real. La respuesta es fácil, amigos, voten con cabeza y nos veremos rescatados. Es tan sencillo como eso.