'LA AGENCIA DE MANUEL'

No digo el partido al que pertenece el arriba mencionado porque, sencillamente, estoy convencido de que podría ser de cualquier otro y eso no habría cambiado nada

Fotografía: Pepe H. Tipografía: Nacho Rodríguez /
Fotografía: Pepe H. Tipografía: Nacho Rodríguez
Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Hola, supongo que usted ya tendrá noticias frescas de la existencia de Manuel, el de 'la agencia de Manuel', el que tiene nuevo despacho pagado por la Junta de Andalucía, o sea por todos los andaluces todos, que, por mucho que le pese a Susana Díaz, lo son no solo del PSOE, y en las últimas elecciones autonómicas menos solo del PSOE que nunca. A Manuel, el de 'la agencia de Manuel', la verdad es que no lo conocemos por ninguna hazaña que haya hecho el hombre, que a lo mejor qué más quisiera él, ni por ninguna heroicidad, ni por nada que pueda considerarse ejemplarizante o algo. De Manuel hemos tenido triste, casi ridículo conocimiento, ni siquiera por haber sido nombrado por el nuevo Gobierno andaluz director de la Agencia Pública Andaluza de Educación, que es un cargo que requiere de un gran compromiso y que conlleva, por su enorme importancia, una gran responsabilidad; no, lo hemos visto hacer el tonto un poco -tampoco creo que sea lo normal en su día a día-, gracias sean dadas a su pareja sentimental, a la que hay que reconocerle lo súper contenta, lo súper orgullosa y lo súper desafortunada que ha estado la pobre al testimoniar públicamente, con una ligereza que pasma, su súper alegría por tener colocado a su súper Manuel en 'la agencia de Manuel'. Madre mía, habría que verla mostrar su felicidad si su pareja fuese Justin Trudeau.

En un vídeo colgado a modo de 'storie' en Instagram en el que, las cosas como son, la joven no es que utilice un vocabulario propio de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, pero tampoco es que falte al respeto a nadie, ni mucho menos lo pretenda, accede al despacho de la que llama 'la agencia de Manuel' y, con un desatino a prueba de saber estar cada uno en su sitio, frivoliza sobre la necesidad de cambiar la decoración del despacho, en el que Manuel se encuentra presente en cuerpo y alma, aunque con la cabeza algo distraída porque se presta a participar en la tontuna, confundiendo los cojones con comer trigo, que como usted sabe no tienen nada que ver. «Este es el despacho del director general... Cariño, di hola», le dice a Manuel, cuyos apellidos son Cortés Romero. Previamente, en plena calle, ya le había contado a su público todo que se dirigía a conocer 'la agencia de Manuel', que ya es más famosa que la Blanca Paloma.

Esto sigue así, con ella ya dentro del despacho de 'la agencia de Manuel' diciéndole directamente al afortunado: «Tenemos que hacer una remodelación de decoración. ¿A que sí, cariño?», a lo que el propio Manuel, con todo su ser, mira a cámara y sonríe. «Sí, vamos a hacer un poquito de retoque de decoración de algunas partes, pero... Bueno, no está del todo mal», prosigue la autora del vídeo eliminado y que, por supuesto, ya ha pedido disculpas y ha deseado, por lo menos seis o siete veces, que la tierra toda se la trague toda.

Bien. Es cierto que la grabación ha sido una metedura de pata de rinoceronte. Sí, lo es también que Manuel tendría que haber evitado tan bochornosa, por banal, grabación; de acuerdo, en Andalucía, y en el resto de España, son muchísimos los problemas relacionados con la Educación que hay que ponerse muy en serio a resolver. Por ejemplo, así para ir abriendo boca, Amnistía Internacional ha acusado a las instituciones educativas españolas, en su informe titulado 'Hacer la vista... ¡gorda!', de desatender los miles de casos de 'bullying' que se producen en las aulas españolas por ausencia de datos sobre los mismos. Cierto, pero también es verdad que se ha sacado un poco de madre y padre el tema, aprovechando que la pareja de Manuel se ha comportado como si estuviese montada en una jaca de paseo por la feria.

Veamos, yo no he dicho el partido al que pertenece Manuel porque, sencillamente, estoy convencido de que podría ser de cualquier otro y eso no habría cambiado nada; además, tampoco es para pedir la dimisión a Manuel de manera fulminante. Espera. Veamos qué tal desempeña su gestión, veamos qué tal asume sus responsabilidades, su capacidad para gestionar fondos públicos, su sensibilidad en materia educativa, su talante y su talento. Esto no ha dejado de ser una cuestión menor que afecta a sus amores, y en cuestión de amores, quien esté libre de haber hecho el ganso o gansa, pava o pavo, que tire la primera piedra y que lo grabe para subirlo a Instagram.