Vecinos de Zeneta alertan del riesgo que la cantera supone para la población

Aspecto de cómo ha quedado la zona tras la extracción de áridos junto a Zeneta. / LV
Aspecto de cómo ha quedado la zona tras la extracción de áridos junto a Zeneta. / LV

Tras su explotación, ha quedado una zona de 'cráteres', llenos de agua y con taludes casi verticales, que amenazan la seguridad de los niños

Pepa García
PEPA GARCÍA

La polémica cantera de Zeneta, destinada a extraer áridos para la autovía del Reguerón, no deja de dar problemas a los vecinos de la zona. «Además de haber destruido una gran zona de terreno forestal, y generado inconvenientes y perjuicios a quienes vivimos en las proximidades con el trasiego incesante de camiones y las nubes de polvo, ahora, una vez terminada la fase de explotación, la zona ha quedado convertida en un enorme cráter, con taludes casi verticales, de más de 30 metros de tierra suelta y sin vegetación. Esto puede suponer un gran peligro por corrimientos de tierra o posibles caídas de personas, principalmente niños que vienen a jugar», explica una de las vecinas próximas a la zona que prefiere no dar su nombre.

Tras las últimas lluvias, el problema se ha agravado, ya que los socavones, de hasta 4 metros de profundidad y «que abrieron para enterrar grandes piedras y rocas», han acumulado gran cantidad de agua, dando origen a lagunas artificiales que niños y adolescentes frecuentan para bañarse a pesar del peligro que conlleva, explica otro vecino, que los ha fotografiado en varias ocasiones.

El proyecto de la cantera incluía un plan de reforestación con taludes de 27 grados que favorecieran la revegetación y el drenaje de aguas, para evitar que se estanquen y posibles corrimientos de tierras, pero «hasta ahora poco se ha hecho», critican.

Los vecinos afectados ya han denunciado en la Dirección General de Medio Natural y Demarcación de Carreteras la falta de actuaciones de recuperación ambiental para corregir la degradación y desertización de la cantera y el entorno, así como la inexistencia de medidas de seguridad que eviten accidentes. A la espera de que se tome alguna medida, se preguntan: «¿Quién sería el responsable en caso de que ocurra una desgracia?». Y muestran su preocupación por el hecho de que, en poco tiempo, proliferen los mosquitos en las aguas estancadas. Para los vecinos es «un ejemplo más de cómo la Administración, en este caso la Demarcación de Carreteras, ejecuta su proyecto pese a quien pese, mientras nosotros sufrimos las consecuencias de todos estos despropósitos», lamentan.

La asociación Huerta Viva, por su parte, ha solicitado en numerosas ocasiones la revisión de los proyectos de estas grandes infraestructuras en la huerta de Murcia debido al gran impacto ambiental, paisajístico, social y económico que producen. Y alertan de que «el nudo de enlace de la autovía del Reguerón con la 'autovía del Bancal' se está realizando en la Boquera de Tabala, que es una zona altamente inundable, lo que puede tener consecuencias desastrosas en caso de que se produzcan lluvias torrenciales. Las administraciones parecen no querer escuchar, ya que hay alternativas menos perjudiciales, más económicas y que vertebran mejor el territorio para ambas autovías».