Lorena Laos: «Nunca he tenido un susto con la bici; si respetas, te respetan»

Lorena Laos posa con su hijo Víctor y su controvertido triciclo en un jardín de Murcia. / ALFONSO DURÁN / AGM
Lorena Laos posa con su hijo Víctor y su controvertido triciclo en un jardín de Murcia. / ALFONSO DURÁN / AGM

«Quien tenga una en el garaje, que la desempolve y sienta la mejoría en su cuerpo», propone la 'body piercer'

Pepa García
PEPA GARCÍA

Lorena Laos Rojas (Lima, 1978) llegó a la Región hace 13 años y se encontró «una ciudad llana, muy tranquila y segura para circular en bici, en comparación con Lima». Anillado profesional ('body piercer'), más de una década después se ha convertido, sin quererlo, en la imagen de la lucha ciudadana por la movilidad sostenible. Usuaria habitual de la bicicleta como medio de transporte urbano, en septiembre de 2017 se vio obligada a iniciar una batalla de la que, tras casi lo que dura un embarazo, ha salido vencedora. Eso sí, se ha visto obligada a mantener en dique seco su triciclo «ocho meses» y buscarse la vida para desplazarse con su hijo por la ciudad.

-¿Cómo empezó todo?

-Yo buscaba una alternativa para poder moverme en bici con mi niño, que entonces tenía un año y dos meses. Como era muy pequeño para llevarlo detrás y a horcajadas, en abril de 2017 me compré un triciclo que llevaba el transportín delante. Y, en septiembre de 2017, en la puerta de mi trabajo, me paró un policía local y me amonestó. Me dijo que la silla del niño no podía ir delante de la bici. Y, aunque le advertí de que tenía el certificado de homologación europea, me respondió: 'Una cosa es Europa, otra España y otra la Región'; me avisó de que si me veía otra vez me multaría y me recomendó que, si quería ver dónde prohibían la circulación de ese vehículo con el asiento delantero, mirase en internet. Pero en internet no encontré nada que prohibiera circular con ese asiento de seguridad. Y seguí usándola.

«Tiene muchos beneficios: no contaminas, te mueves más rápido, haces ejercicio, no gastas dinero,...»

-¿Qué pasó entonces?

-Nueve meses después, me lo volví a encontrar. 'Ya le había advertido', me dijo. Y aunque le expliqué que llevaba los papeles del triciclo, me multó y me dijo que el día que el Ayuntamiento me diera un permiso, podría circular con mi vehículo; 'y la próxima vez se lo retiro', me amenazó. Era 20 de junio de 2018 y, hasta el 26 de marzo que me respondió la concejal de Tráfico, no he podido usar el triciclo.

-¿Qué hizo con la multa?

-Primero fui a la Policía a consultar. Me explicaron que había un vacío legal y que iba a tener que vender la bici.

-¿Pero no se rindió?

-No. Fui a Tráfico y consulté con ellos si el artículo 12, en el que se basaba el agente para multarme, obligaba a llevar el asiento detrás, pero no era así. Y presenté un pliego de descargo. La respuesta tardó en llegar 3 meses y, lejos de rectificar, el policía se ratificó y añadió a la denuncia que el artículo 4 prohibía transportar personas en remolque. ¡Un remolque que no existía! Me pareció un abuso de autoridad y acudí, con la ayuda de Murcia en Bici, a hablar con la concejal responsable. Una cita que no me concedió hasta que se publicó el asunto en los medios.

-¿Cómo respondió la concejal de Tráfico, Lola Sánchez?

-Le llevamos los papeles y le pedimos que se anulara la multa y que emitiera un documento autorizándome a circular con el triciclo. Pero respondió que lo estudiarían y responderían. Tres meses después seguía esperando y le consulté si podía volver a usar mientras mi triciclo. Me dijo que esperara, que estaban preparando una ordenanza de circulación que resolvería el problema. Pero, la ordenanza no habla del triciclo, solo de los patinetes, y el artículo 12 sigue igual. Volví otra vez a la DGT, donde pedí que especificaran cómo catalogaban mi triciclo: 'ciclo, triciclo, con un sistema incorporado para transporte de niños'. Entonces, la concejal se animó y emitió una respuesta en la que no se especifica dónde debe ir la silla y que decía que podía circular por la calzada y los carriles bicis. Ahora llevo siempre el papel conmigo, por si algún otro policía no lo tiene claro. Pero, solo me paran para preguntarme dónde lo compré.

«Las playas están llenas de colillas y vasos de plástico, ¿que les cuesta llevárselos?»

-¿Por qué, a pesar de tantos follones, ha optado por ir en bici?

-Desde que llegué a Murcia hace 13 años me he movido en bici. Pierdo menos tiempo para ir al trabajo, que está en el centro, y nunca he tenido un susto; si respetas, te respetan. Además, mi niño va tan cómodo, con su asiento, su cinturón y su capota...

-¿Qué ventajas aporta?

-No contaminas, por la ciudad te mueves más rápido que en coche, haces ejercicio, no gastas dinero, no ensucias... Tiene todas las ventajas.

-Pero, ¿tiene coche?

-Tenemos un coche. Lo usa mi marido para ir al trabajo, que está más lejos, pero cuando se mueve por la ciudad también usa su bici.

-¿Cree que la ciudad está preparada?

-No del todo, pero hay que empezar haciendo cambios. La gente está muy acomodada a ir en coche, pero luego pierde 30 minutos en aparcar y no se ven encima de una bici. Todavía somos una minoría. Veo que me miran como un bicho raro por la calle, se sorprenden y se sonríen, pero no sé si se animarían. Aunque tengo que decir que los coches me respetan mucho, nunca me he sentido insegura.

-¿A qué se debe?, porque muchos cicloturistas se quejan de lo contrario.

-Yo llevo luces, bandas reflectantes, espejos retrovisores, prendas que me hacen visible a los demás y soy consciente de que voy en un vehículo: no me salto semáforos ni señales y señalizo las maniobras. Como hay que ir, porque no es tan caro adaptar la bici para ser más visible y hay que ser conscientes de que si no se hace así, se puede causar un accidente en el que estén implicadas muchas personas.

-¿Cómo animaría a los ciudadanos?

-Les pediría que sean conscientes del bien que hacemos a nuestra ciudad, reduciendo la contaminación, y a las futuras generaciones, garantizándoles vidas más saludables. Si no empezamos, cómo va a cambiar esto.

«Hace años que llevo tres bolsas de tela en el bolso, no compro de plástico»

-Además de pedalear, ¿cómo ayuda a reducir el deterioro del planeta?

-Reciclo todo. En mi casa tengo contenedor para orgánico, cartón, vidrio y plástico. No uso plástico de usar y tirar, voy con mis tazas de porcelana del trabajo a casa. Tampoco compro nunca bolsas de plástico, desde hace años llevo siempre 3 en el bolso.

-¿Cuidamos la naturaleza?

-Podríamos hacerlo mejor. Tener más conciencia. Por ejemplo, hay mucha gente que no recicla en su casa, no lo ven necesario y se excusan diciendo que 'luego lo van a juntar'. No es tan difícil. Y las playas están llenas de colillas y vasos de plástico, ¿qué les cuesta llevárselos?

-¿Cuál considera el principal problema del planeta?

-Los humanos. No hay conciencia. Deben pensar: después, que venga el que lo limpia. Me parece fatal y lo peor es que no sé cuándo va a cambiar la cosa.

-¿Propondría un reto a los lectores?

-Sí, animaría, a quien tenga una bici en el garaje, que la desempolve y sienta la mejoría en su cuerpo. Les diría que pierdan el miedo, que no crean que los coches les van a pisar. Si vas preparado, no pasa nada.

«Murcia es una ciudad tranquila para circular»

Cuando hace 13 años Lorena Laos llegó a Murcia procedente de Lima, descubrió una ciudad amable, de tráfico tranquilo comparada con Lima, donde no te robaban la bici cuando ibas a bajarte de ella como allí, cuenta. Tatuadora profesional, su jornada laboral le impide disfrutar del entorno natural a diario, pero le encanta moverse por los espacios verdes de la ciudad. «También salimos en familia, Félix, Víctor y yo, por la mota del río a darnos algún paseo», explica.