Nuevos ataques contra el patrimonio hidráulico

Trabajos para el entubamiento de La Acequeta (drch.), en el término de Ulea. / Huerta Viva
Trabajos para el entubamiento de La Acequeta (drch.), en el término de Ulea. / Huerta Viva

Vecinos y asociaciones denuncian el entubamiento de dos acequias históricas en Ulea y Abarán

Pepa García
PEPA GARCÍA

Hace unas semanas que la Comunidad de Regantes de Archena empezó a remover tierras en las inmediaciones de dos acequias históricas de los municipios de Ulea y Archena. Una de ellas, la acequia Caravija, a la altura de la noria del Acebuche, está catalogada por la Dirección General de Bienes Culturales, y la otra, La Acequeta, en el término municipal de Ulea, está ubicada cerca del conocido Parque de la Marquesa.

Miguel Banegas, vecino de Archena y propietario de una huerto colindante a La Acequeta, se encontró el pasado 22 de febrero una máquina excavadora en su terreno que estaba entubando este antiguo cauce. Para ello, le habían arrancado la valla de cañizo y diecisiete frutales sin siquiera pedirle permiso, además de dañar varias palmeras datileras. Pero «lo peor fue ver lo que estaban haciendo con la acequia», que es un bebedero de la fauna que vive en la zona, y que por su valor ambiental está protegida como LIC.

Miguel acudió al Ayuntamiento de Ulea, donde comprobó que la obra carecía de licencia y autorización de Medio Ambiente, por lo que interpuso una denuncia en la Guardia Civil. Pero las obras continuaron.

Las obras afectan a una zona LIC y con norias catalogadas

Por otro lado, hace unos días comenzaron los trabajos para entubar la acequia Caravija, en Archena, donde existen varias norias catalogadas por la Dirección General de Bienes Culturales, entre las que destaca la noria del Acebuche, que se encuentra dentro del tramo a entubar.

Según se anunció en enero de 2018, estas obras que lleva a cabo la Comunidad de Regantes de Archena, iban a ser financiadas por la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca aunque los regantes renunciaron finalmente a la ayuda. «De esta forma, se vuelven a ignorar los numerosos informes de expertos sobre los beneficios ambientales y el valor patrimonial de los cauces de riego en las huertas tradicionales del Segura», recuerdan desde la asociación Huerta Viva, hasta donde cada vez llegan más casos de entubamientos ilegales de los cauces del histórico sistema hidráulico de las huertas tradicionales.

Curiosamente, recuerdan desde la asociación, en el acto de compromiso de estas subvenciones a la comunidad de regantes, el propio consejero, Francisco Jódar, señaló como uno de los requisitos «la protección de nuestro patrimonio histórico dada la antigüedad de la acequia». Y añaden sobre el valor de los cauces de riego que, «ese mismo año y ante la amenaza de un proyecto de entubamiento, la Plataforma Salvar La Andelma de Cieza consiguió que esta acequia de origen romano fuera declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de lugar de interés etnográfico, al ser considerada una obra de ingeniería hidráulica de primera categoría que ha originado un paisaje cultural singular como es la huerta tradicional».

Desde las asociaciones Huerta Viva, Huermur, Ecologistas en Acción, Plataforma Salvar La Andelma, Club Atalaya Ateneo de la Villa y Asociación para la Conservación, Estudio y Defensa del Valle de Ricote aseguran no entender estas contradicciones. «Por un lado, se reconoce el valor de los cauces del regadío tradicional tan vinculados a la identidad de la Región y, por otro, persiste el empecinamiento en destruirlos con costosas obras de entubamiento y en base a argumentos poco fundamentados». Para las asociaciones «cada vez es más evidente la importancia cultural, ambiental y paisajística de las acequias históricas en una región tan amenazada por la desertización. La Administración debería procurar la protección de estos cauces y que todas las inversiones vayan destinadas a su recuperación, mantenimiento y puesta en valor, y no a su destrucción».

Ante estas agresiones continuadas, las asociaciones se han unido para presentar varias denuncias exigiendo la paralización inmediata de las obras en las acequias Caravija y La Acequeta y que sean devueltas a su estado anterior a cielo abierto. También demandan la protección de los cauces de regadío tradicional en la Región y que se invierta en su conservación, como se comprometió la Asamblea Regional en la declaración institucional del 23 de noviembre de 2017 para la defensa de los territorios agrarios históricos.

En paralelo, el grupo municipal Ganar Archena ha preguntado al equipo de gobierno local por estas obras y ha solicitado copia de los proyectos para comprobar si se ajustan a la legalidad.