Los estudiantes cosechan su 'salario' en Rambla Salada

Un estudiante cosecha sal en las salinas de Rambla Salada. / LA CARRACA
Un estudiante cosecha sal en las salinas de Rambla Salada. / LA CARRACA

Más de 300 jóvenes de cinco institutos mejoran el Paisaje Protegido de Ajauque y Rambla Salada

Pepa García
PEPA GARCÍAFortuna

El voluntariado ambiental ha sido parte de las actividades formativas de 310 alumnos de cinco centros de enseñanza de la Región de Murcia -IES Aljada, IES Sangonera La Verde, IES Gil de Junterón, IES Julián Andúgar e IES Floridablanca-, que han colaborado en actividades propuestas y organizadas por la asociación La Carraca en las salinas y el cauce de Rambla Salada, situado en el Paisaje Protegido del Humedal de Ajauque y Rambla Salada, en Fortuna.

Así, los jóvenes han reforestado la zona con especies autóctonas propias de saladares y yesares; han realizado batidas para recoger residuos plásticos; y hasta han participado en tareas de seguimiento y clasificación de invertebrados acuáticos, indicadores de calidad del agua del cauce y de las salinas.

Además, los estudiantes de enseñanzas medias han tenido la oportunidad de participar en una de las labores más singulares de este espacio que gestiona permanentemente La Carraca, mediante custodia del territorio. «Las alumnas y alumnos han recibido su 'salario' participando en la cosecha de sal en las salinas de Rambla Salada, contribuyendo así a que este patrimonio público esté vivo y eluda el abandono», explican desde la asociación La Carraca, empeñados desde hace años en recuperar estas salinas de interior.

«El desarrollo de este proyecto de conservación de la naturaleza y voluntariado sirve para promocionar las acciones que desarrollamos desde la asociación La Carraca en el Aula de Naturaleza y Salinas de Rambla Salada (Fortuna), mediante un acuerdo de custodia del territorio con la Dirección General del Medio Natural. Desde 2013, se oferta la actividad educativa a los centros de enseñanza y público en general para que conozcan las salinas de interior de la Región de Murcia, los paisajes salinos y la flora y fauna que los habitan», explica Miguel Ángel Núñez de La Carraca.

Durante 2018 y 2019, este espacio protegido acoge multitud de acciones de voluntariado , con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, dentro del Programa de Voluntariado en Ríos y Custodia del Territorio. Además, destaca Núñez, «desde la asociación La Carraca, hemos conseguido que la Dirección General de Bienes Culturales declare las Salinas de Rambla Salada Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Lugar de Interés Etnográfico. Esta es una de las nueve salinas ibéricas que ostenta ésta protección, de entre las más de 250 salinas que configuran este patrimonio, tan rico como olvidado», apuntan. Y recuerdan que, bajo el nombre 'Ramblas Siemprevivas', todas estas actividades tienen como emblema esta planta, también conocida como mayos y sopaenvino ('Limonium caesium'), especie endémica de Murcia y Alicante, que habita saladares de interior y que florece en estas fechas.