Los ciclistas urbanos buscan su 'línea del deseo'

Los adultos forman una fila a la izquierda del Bicibús para proteger a los pequeños del tráfico rodado en Marqués de Corvera. / JAVIER CARRIÓN / AGM
Los adultos forman una fila a la izquierda del Bicibús para proteger a los pequeños del tráfico rodado en Marqués de Corvera. / JAVIER CARRIÓN / AGM

Los usuarios murcianos celebran el incremento de la red viaria para promover la movilidad sostenible, pero exigen aparcabicis para fomentar su uso y que se mejoren algunas conexiones

Pepa García
PEPA GARCÍA

«Los niños llegan más despiertos a clase», comenta Miguel Ángel López Pérez, presidente de Murcia en Bici y también profesor de Educación Física del CEIP Nuestra Señora del Carmen. «Para ellos ir al colegio en bicicleta es algo entretenido y, cuando ven que no tienen percances con los conductores, van cogiendo confianza y seguridad», añade.

Lo mismo opinan los niños, que sugieren a padres, madres y profesores que los escoltan: «¿Damos otra vuelta?», cuando llega la hora de dejar el Bicibús e incorporarse a la fila de entrada a sus colegios respectivos. «Es un aliciente para ellas. Aunque nos tenemos que levantar más temprano, en cuanto las llamo -dice refiriéndose a sus hijas-, se levantan enseguida», cuenta Encarna Mira, que junto a sus tres hijas, a Nuria Vera y sus tres hijos, y a Miguel Ángel López, que les propuso la iniciativa, fueron las promotoras de este proyecto de ir al cole en bici. El Bicibús es una ruta reivindicativa por el uso de la bicicleta y la movilidad sostenible en la ciudad que realizan el último martes de cada mes -hoy, precisamente, es la de abril- y que ha ido conquistando a familias hasta sumar a una treintena de participantes de media en cada convocatoria.

Para comprobar cómo es su experiencia, les acompañamos en la cita especial de primavera, celebrada el pasado 22 de marzo. Quedamos con ellos frente a la plaza de toros de Murcia. «Algunas veces hay gente que sale desde Vistabella, pero hoy no tienen previsto venir», me advierte Miguel Ángel la tarde antes.

En el punto de encuentro esperan Silvia y Arantxa, profesoras del CEIP Nuestra Señora del Carmen, que van acompañadas de Mara, la hija de la primera. Por el lateral derecho de la calzada de Ronda de Garay circula Mara y las tres adultas la escoltamos y protegemos de los vehículos a motor que circulan por ella, para que se sienta segura. No hay carril bici, así que el recorrido continúa sobre el asfalto con la única protección de la invisible barrera que los adultos levantan para protegerla de cualquier posible amenaza. Ya en paseo de Garay, el Bicibús echa el pie a tierra para cruzar caminando por el paso de peatones, en dirección al Puente Nuevo o de Hierro. Una zona peatonal amplia por la que se puede circular sin peligro, ni para cicloturistas ni para patones. Es la 'línea del deseo' -el camino más corto entre dos puntos y por calzadas amables que permitan seguir la dirección del tráfico, explica Miguel Ángel López-. Ya en la calle Princesa, con tráfico mucho más denso, los sentidos se ponen alerta hasta llegar a la calle Proclamación. Justo en la esquina con la calle Juan Antonio Hernández, nos unimos a la otra línea del Bicibús, la que parte del Cuartel de Artillería y que, por la calle Cartagena, llega hasta ese punto. Unas 30 personas entre padres, madres y profesores escoltan a los pequeños, algunos aún poco duchos en la circulación en bicicleta, pero todos con cascos e ilusionados por participar, un mes más, en este «día festivo, de alegría», define Nuria Vera el sentimiento que siempre ha despertado en sus hijos, desde que en el curso 2013-14 empezaran a realizarlo. «De hecho, explica, mi hijo David, de 14 años, ya lleva dos años yendo en bici al Floridablanca», cuenta. Aunque aclara que no hay carriles bici que le permitan circular con seguridad y reconoce que al principio le dio miedo. Precisamente eso es lo que le ha ocurrido a su hija, que va en patinete por la acera porque no siente seguridad para circular junto a los coches en itinerarios no señalizados. Y a la hija mayor de Encarna, que «nunca se atrevió a ir sola en bici y va en monopatín, por la acera».

Ideal para pedalear

El Bicibús va dejando niños en los CEIP Félix Rodríguez de la Fuente, Los Álamos y Nuestra Señora del Carmen, donde dan por concluida la ruta escolar. Colegios, todos ellos, asegura el presidente de Murcia en Bici, donde docentes y ampas apoyan esta iniciativa ciudadana, «aunque siempre bajo la responsabilidad de padres y madres que escoltan a los niños», puntualiza Miguel Ángel López. Y reconoce, al igual que Encarna y Nuria, que en los últimos años la ciudad de Murcia ha avanzado mucho en este ámbito.

En concreto, según los datos facilitados por la Concejalía de Urbanismo, Medio Ambiente, Agua y Huerta, que dirige Antonio Navarro Corchón, desde abril de 2015 se han creado 37,34 km. nuevos, entre carriles bici, bicivías y vías verdes, y están en fase de estudio y redacción otros 6,77 km. más, dentro del Plan de Acción de la Bicicleta 2017-2019.

Un plan que va acompañado de talleres en jardines públicos y colegios de Primaria, charlas de educación vial y fomento de la bicicleta en Secundaria y rutas nocturnas por la Huerta de Murcia (Moonbike), que ya han llegado a casi 3.500 ciudadanos y que, en 2019, esperan que alcance a otros 7.900, estiman desde la Concejalía.

«Murcia es una ciudad genial para moverse en bici: llana y el tiempo acompaña. Pero no hay cultura de la bicicleta y se respetan poco. Aunque todo esto es un buen paso -afirma Encarna-, a veces no sé si se está haciendo con cabeza para conectar las distintas zonas de la ciudad o por donde resulta más fácil». Y explica que «en el Barrio del Carmen todavía no hay carriles bici, ni siquiera que conecten con el centro». «No tienen esas conexiones útiles que unan colegios e institutos, para que cuando son un poco más mayores tengan autonomía y eviten que haya que llevarlos en coche», añade Nuria, que confiesa que es usuaria de la bici, pero, como adulta, «nunca la he visto segura para mis hijos».

Alegaciones para mejorar la movilidad en El Carmen
Aparcabicis del CEIP Nuestra Señora del Carmen. / J. Carrión/ AGM

«Los dos carriles bici unidireccionales y a ambas bandas de la calle Floridablanca permitirán la conexión con los núcleos de población cercanos a esta vía sin cruces de banda», aprueban. Sin embargo, consideran que el tramo de carril bidireccional que viene desde la Alameda de Colón debería continuar por la calle Hernández del Águila «para facilitar una conexión en ambos sentidos con el eje de Teniente Flomesta». También piden que el futuro carril de la calle Princesa no cambie de banda a la altura de plaza González Conde, sino que continúe por el lateral impar hasta su conexión con el Puente de Hierro. Igualmente, solicitan que el carril que une El Rollo con el Plano de San Francisco no cruce el río por la pasarela Manterola, sino que cuente con una nueva pasarela de uso exclusivo para bicis y evite, así, conflictos con viandantes. También proponen que, a largo plazo, se limite el tráfico rodado a residentes y transporte público por el Puente Viejo, dando paso a un carril bici en ambos sentidos. Igualmente, consideran que el carril bici del Infante, en fase de ejecución, se enlace con el de la calle Princesa, para dar servicio a los estudiantes de los institutos de la zona.

Y, por último, sugieren que se incrementen los aparcabicis para promover el uso de las bicicletas y que, desde El Rollo, se planifiquen conexiones con El Palmar, San Pío, Aljucer, Nonduermas, La Raya...; y con Alcantarilla. Y, el carril bici proyectado por calle Industria, Pintor Pedro Flores y Almela Costa, permita la unión del con Santiago El Mayor, Patiño y La Alberca.

Consideran todos los cicloturistas que falta mucha educación para los conductores de coches, «que vean que la bici es otro vehículo más en el que nos debemos de sentir seguros». Y recuerda Nuria con nostalgia los cuatro años que vivió en Holanda, «la meca de las bicis», la define.

Para solucionar alguno de los problemas que niños y padres del Barrio del Carmen han detectado para hacer posible una movilidad sostenible, Murcia en Bici y las ampas de los colegios Nuestra Señora del Carmen, Félix Rodríguez, Los Álamos, Ciudad de Murcia, Mariano Aroca y Gabriel Pérez Cárcel, y de los IES Floridablanca y El Carmen han presentado una serie de alegaciones al proyecto de carril bici que circulará por el Barrio del Carmen, con conexión hacia el centro de la ciudad, para facilitar la movilidad sostenible y autónoma de los alumnos de estos centros escolares.

Según explican, la edad de los estudiantes es la ideal. «Están en un momento clave del desarrollo para adquirir autonomía e independencia; una autonomía saludable por la actividad física, pero también por las emisiones cero de partículas nocivas». Además, consideran que «si el niño acude al instituto en bici, muy probablemente realizará sus desplazamientos en un medio activo no contaminante para otros trayectos». No en vano, explican madres promotoras del Bicibús, «lo mires por donde lo mires es positivo. No contaminas, beneficias a tu salud y les estás transmitiendo que la bici es un medio de transporte y no algo de pequeños, en un momento clave como es el paso a la adolescencia».

El carril bici de Zeneta, impracticable desde octubre

Fue en el mes de octubre cuando algunos vecinos de Zeneta detectaron que el carril bici que une la pedanía con San Javier, estaba anegado y era impracticable. El agua de la rambla Salada y de las filtraciones del riego por goteo de los regadíos acaba acumulándose en un punto, que lleva convertido en una pequeña laguna desde entonces, denuncian, y que, tras las recientes lluvias, se ha inundado todavía más. Piden que se actúe y no comprenden cómo la inversión anunciada a finales de noviembre de 45.800 euros para su adecuación no ha servido para subsanar este problema que impide su uso.