Prady evoca los aromas del flamenco en el Cante de las Minas

Juan Cremades habla con una trabajadora en las instalaciones de su empresa. Fotos: A.Durán/ EFQ/
Juan Cremades habla con una trabajadora en las instalaciones de su empresa. Fotos: A.Durán/ EFQ

Los laboratorios, ubicados en el polígono industrial Los Torraos, son patrocinadores del conocido festival murciano desde 2016

NE.Ceutí

La creación de un perfume es todo un arte. Como en toda profesión artística, elaborar una fragancia implica siempre un toque de creatividad y de inspiración, dos cualidades que no faltan en los Laboratorios Prady.

Esta compañía, originaria de Molina de Segura, inició su andadura en 1992 como respuesta a la necesidad creativa de Juan Cremades, que elaboraba ya por aquel entonces todo tipo de perfumes en la farmacia de su padre.

Tras años de esfuerzo y dedicación, hoy Laboratorios Prady es una empresa de éxito que continúa apoyando el arte a través de eventos como el Cante de las Minas, con el que colabora desde 2016. En este sentido, la firma se propone cada año acercar el mundo de los aromas al universo flamenco, al que llevará «dos fragancias que tuvieron mucho éxito durante la pasada edición y que han decidido relanzar: Compás y Alma.

Además, como parte de la colaboración con el festival, Prady también se encarga de la ambientación, perfumando la Catedral del Cante. Este año, el aroma evocará el cine de verano Mery, en La Unión, «una petición muy especial por parte del alcalde, Pedro López, para la que hemos trabajado en torno al galán de noche, que es la flor que rodeaba sus instalaciones. Esperamos cumplir con sus expectativas porque para nosotros es un reto muy especial recrear olfativamente algo tan emblemático para los unionenses», apuntan desde la dirección.

Para elaborar un perfume hay dos aspectos a tener en cuenta: la demanda y la inspiración. Cuando una firma pide a Prady la elaboración de una fragancia, es necesario contar con la mayor información posible de lo que el cliente busca y espera. «A grandes rasgos, es importante conocer el tipo de público al que va dirigido. La edad, el sexo, incluso el estilo de vida del consumidor son importantes a la hora de ponernos manos a la obra», destacan.

Cuando las empresas no demandan nuevos productos, Laboratorios Prady no se queda de brazos cruzados y deja volar la imaginación para evocar todo tipo de sensaciones a golpe de nariz. Así, la firma tiene también las puertas abiertas a la inspiración libre, «que es cuando se trabaja sin directrices y simplemente nos dejamos llevar por la búsqueda de nuevas y bonitas fragancias. Hay mucho de ensayo y error, porque uno puede pensar que dos aromas que huelen bien lo harán si se mezclan y podemos equivocarnos. Los componentes de un perfume son como una orquesta. Cada instrumento tiene no solo que sonar bien, sino entrar a tiempo. En el momento en el que un componente desafina, la obra ya no es bonita».

Por ello, para los profesionales de Prady es muy importante elegir de forma adecuada las materias primas que se combinan y analizar las tres fases por las que toda fragancia pasa: la salida, el corazón y el fondo.

Esta primera fase es la más comercial, la primera impresión. «Es muy importante porque es la que hace que el cliente le dé una segunda oportunidad o no al perfume», inciden. En segundo lugar, el corazón de la fragancia llega cuando pasan los 15 primeros minutos y el olor se asienta. Son las notas de mayor duración. Por último, el fondo son las que quedan cuando el perfume se va desvaneciendo, también considerado por Prady como «el final de la obra». Para que un olor sea redondo, «tiene que combinar a la perfección las tres etapas, que todas se sincronicen. Esto es una tarea muy complicada. Debe haber una sinergia entre todas las fases de la fragancia para que nos enamore cada parte de su evolución. Luego también interviene el ph de cada uno. Es como la ropa, a todos no nos sienta bien lo mismo. A cada tipo de piel le va un tipo de perfume».

El desarrollo y evolución que ha vivido la firma a lo largo de los años no es flor de un día, sino fruto de un incesante trabajo que tiene la formación y el esfuerzo por bandera.

Para continuar con esta línea, Prady está constantemente innovando, estudiando y probando nuevas fragancias. «Actualmente estamos abriéndonos mercado en la perfumería nicho o de autor», destacan. Esta tendencia, mucho más selecta e independiente y alejada de las fragancias más convencionales, tiene su base en la exclusividad, pues trabaja con materias primas más exóticas y diferentes. En este sentido, la propuesta de Prady es también una declaración de intenciones: poner el lujo de la perfumería de autor al alcance de todos los bolsillos.