Montar a caballo, una terapia notable

Montar a caballo, una terapia notable

Cada paso del caballo fuerza al jinete a adaptarse al movimiento provocando reacciones de equilibrio. No en vano, las terapias ecuestres aprovechan esa técnica para lograr efectos físicos e intelectuales en personas con necesidades especiales. Se trata de una herramienta efectiva para numerosas enfermedades y dirigida a todos los públicos y edades.

Los expertos señalan que el contacto con el animal ayuda al desarrollo físico, psicológico, sensorial, relacional, educativo pedagógico y social de los pacientes, puesto que los avances son notables. De hecho, estas clases aumentan la confianza en uno mismo, disminuyen la ansiedad, fomentan las relaciones personales y potencian la capacidad de memorización, entre otros beneficios.

Los centros cuentan con caballos especialmente entrenados para ayudar a las personas con necesidades especiales a mejorar de manera global cualquier patología, a través de actividades diseñadas para cada persona dado que no hay dos casos iguales.

Además, que el campo de trabajo sea la propia naturaleza permite forjar una relación muy especial entre el ser humano, el animal y el entorno.