La mejor Monastrell de Jumilla

Representantes de Bodegas Luzón posan con los premios recibidos en la XXV edición del certamen./Bodegas Luzón
Representantes de Bodegas Luzón posan con los premios recibidos en la XXV edición del certamen. / Bodegas Luzón

Bodegas Luzón recibe en el Certamen de Vinos una Mención de Honor que se une a una medalla de plata y otra de oro

NEMurcia

Bodegas Luzón, una de las firmas vinícolas más importantes de la Región, ha vuelto a conquistar el paladar del jurado del Certamen de Calidad de Vinos de Jumilla. Este encuentro, que este año ha celebrado su 25 aniversario, le ha otorgado la medalla de plata a Altos de Luzón, un galardón que se ha complementado con la medalla de oro a Luzón Colección Monastrell y la prestigiosa Mención de Honor, lo que la proclama como el mejor vino Monastrell de la DOP Jumilla dentro de su categoría.

Para el gerente de la bodega, Francisco Martínez, estos premios son «fruto de un incesante trabajo y un espíritu inconformista para lograr la excelencia en todos nuestros vinos». Entre las claves para llegar a los más altos estándares, la firma cuenta con un gran equipo que «no se conforma con algo que no sea de diez y que lucha por hacer que una añada excelente sea mejor en la siguiente vendimia. Los que conformamos esta bodega tenemos una sana ambición y realizamos un gran trabajo. Todo eso lo aplicamos al viñedo, a la elaboración y la comercialización. No hay más», destaca.

Junto a su experimentado personal, las referencias de renombre con las que cuenta la bodega no serían posibles sin una materia prima de referencia «de la que deriva una producción extraordinaria».

De entre todas sus variedades, las que están dando más alegrías son las de Luzón Colección, un conjunto de seis referencias que cuentan con una excelente calidad precio.

Estos vinos son elaborados con muchísimo mimo para obtener el mejor resultado, lo que da lugar a botellas de altísimo nivel con un valor asequible para todas las partes de la cadena comercial, lo que se traduce en una gran demanda por parte del consumidor desde su salida al mercado. «Para nosotros es la confirmación de que el trabajo que estamos realizando va en la dirección adecuada. Que un vino sea asequible para el gran público no debe ser excusa para no trabajar el producto con el más alto nivel de exigencia y calidad. Sin duda, que la DOP de Jumilla a través de este certamen valore nuestro trabajo es todo un orgullo y, por supuesto, toda una responsabilidad para seguir trabajando mejor y más duro de cara al próximo año», incide Martínez.

Junto a su vino Luzón Colección Monastrell, la gran ganadora de este certamen ha sido Altos de Luzón, un vino crianza creado con tres tipos de uva distinta que representa fielmente el espíritu de trabajo existente en la bodega, «empezando por el cuidado de la viña, a 650 metros de altitud y con muy poca producción, y siguiendo por la recolección, realizada en cajas de 10 o 15 kilos, tras lo que seleccionan los racimos en la bodega. Por último, es imprescindible el trabajo de nuestro enólogo Vicente Mico y su equipo, que logra hacer el 'milagro' y crear un vino inigualable año tras año. Para todos nosotros, Altos de Luzón es de nuestras referencias más icónicas y queridas y como tal no podemos descuidar ningún detalle».

Como parte de la Denominación de Origen Protegida de Jumilla, Luzón representa con su excelente trabajo una de las zonas vinícolas más reconocidas a nivel internacional. A través de su producción, la bodega pone en valor la comarca, «lo que ayuda a que la gente nos localice en el mapa y nos catalogue como una zona de excelente producción vinícola. Todas las bodegas que pertenecemos a la DOP realizamos un excelente esfuerzo que está dando como resultado un reconocimiento internacional que bodegas de otras DOP más grandes no alcanzan».

Lejos de quedarse saboreando el éxito, Bodegas Luzón quiere continuar expandiendo su marca más allá de sus fronteras y posicionarse fuera de España como una firma de referencia, siempre sin descuidar a sus seguidores más fieles del país. Consciente de que debe continuar la estela del trabajo, su objetivo es, como ya pasa desde sus inicios, «seguir creando vino para que la gente lo disfrute, sin importar si es un consumidor más o menos experimentado. Al final de lo que se trata es de crear un producto de calidad. Además, también estamos trabajando en nuestra idea de protección del medio ambiente y desarrollamos nuestra actividad enoturística para mostrar nuestro cariño por este maravilloso mundo del vino».