Makro pone en valor la huerta, el mar y la industria de la Región

Los chefs Cundi Sánchez y Tomás Écija realizan un taller centrado en modernizar platos tradicionales. Alfonso Durán / EFQ/
Los chefs Cundi Sánchez y Tomás Écija realizan un taller centrado en modernizar platos tradicionales. Alfonso Durán / EFQ

La empresa dedica esta semana a la materia prima local y productores murcianos con talleres, degustaciones y exposiciones

BENITO MAESTRE.Murcia

'Quien olvida los orígenes pierde la identidad'. Makro Murcia, que tiene a gala ser garante de esta tierra, dedica esta semana al producto y productor de la Región, una comunidad conocida y reconocida por sus bondades agroalimentarias, de hecho, está bautizada dentro y fuera de España como 'la huerta de Europa'. Hasta el próximo lunes, 30 de septiembre, los clientes de hostelería tienen a su alcance una gran y variada oferta cuyo denominador común es la materia prima de esta zona, y abarca desde pescado y marisco del Mar Menor hasta cordero segureño, pasando por frutas, verduras, hortalizas y legumbres, así como una selección de la industria manufacturera: embutidos, conservas, lácteos y vinos, entre otros.

«Queremos que los productos de la Región sean los protagonistas de nuestro centro estos días, a través de degustaciones, catas, demostraciones y exposiciones especiales. De este modo, productores y proveedores dan a conocer la riqueza de Murcia no solo en lo que se refiere a la agricultura, ganadería y pesca sino también al conjunto de la cadena alimentaria», indica Rafael Arroyo, director de Makro Murcia.

El público, aparte de ver, saborear las diferentes propuestas gastronómicas distribuidas por todas las secciones del centro y comprar, puede asistir a los talleres impartidos por conocidos chefs de la tierra para ampliar los conocimientos sobre la cocina murciana. El siguiente y último encuentro se celebrará el lunes 30, a cargo de Carmela Santana, de El Cuco, que rescatará recetas originales del siglo XVII, «poniendo en valor el origen y recordando que hace siglos atrás nuestra gastronomía ya era de las más ricas e importantes», asegura.

Este ciclo de talleres lo abrieron el pasado lunes Tomás Écija y Cundi Sánchez, chefs de El Albero y La Maíta, con toda una declaración de intenciones: 'Modernizando la tradición'. Es decir, el modo de tratar o presentar un producto o una receta puede actualizarlos por completo. «Es una forma de mantenernos conectados con nuestro pasado, que es el que explica el presente de la cocina murciana», defiende Arroyo. La primera jornada registró una altísima participación y sirvió para enriquecer la capacidad de innovación de los asistentes, gracias a que este tándem de los fogones «son el exponente perfecto de cómo desde el amor a la tierra, el producto, la cultura y la historia se puede desarrollar una oferta gastronómica moderna que recoge tendencias de otras regiones y las fusiona con las que nos son propias», razona.

La empresa lleva más de 20 años instalada en la Región, convertida en socio de la hostelería, adaptándose juntos a un mercado muy exigente y avanzando en paralelo. Por ello, tiene asumida la «gran responsabilidad» de que el restaurador ofrezca en sus negocios productos de calidad, frescos y de proximidad, apostando por el concepto 'kilómetro cero' para reivindicar las raíces, respetar el medioambiente y contribuir a la economía local. «Además de hacer llegar a las mesas de los restaurantes alimentos de cercanía, propios e inmersos en la propia identidad de la cocina murciana y sus platos, se colabora con el sostenimiento y divulgación de las costumbres, de las recetas y, cómo no, con la riqueza de nuestra comunidad», explica el directivo.

Al respecto, Makro desarrolla la campaña ADN local con la finalidad de poner en valor los productores locales, el producto y el territorio. «Pese a que no siempre es posible hacer coincidir los requisitos estructurales, logísticos o informáticos de una multinacional con las posibilidades de pequeños productores y que las barreras burocráticas, no de Makro sino de todo el mercado, no son el mejor aliado de los productos de proximidad, nosotros intentamos cada día que la presencia del producto local en nuestros lineales y muebles sea cada día mayor», afirma el director de Makro Murcia.

De este modo, el centro ubicado en Patiño reúne el más amplio surtido de productos regionales, tanto naturales como manufacturados, como reflejo del potencial gastronómico de esta tierra que se ha ganado a pulso un reconocimiento por su calidad y originalidad, con denominaciones de origen protegidas (Arroz de Calasparra, Pimentón de Murcia, Pera de Jumilla, Queso de Murcia y Queso de Murcia al Vino, y vinos de Bullas, Jumilla y Yecla) e indicaciones geográficas protegidas (Melón de Torre Pacheco y vinos de Murcia y Campo de Cartagena). «He vivido en cinco comunidades autónomas y de ninguna podría enumerar tantos productos, platos y denominaciones como de Murcia», subraya Arroyo. Y añade: «Es interminable».

Makro, en general, y su equipo humano, en particular, se esfuerzan por apoyar de manera encomiable a su corazón, los hosteleros, «quienes trabajan muy duro por y para hacer felices a las personas que se toman un descanso o disfrutan de su tiempo libre, y con un nivel de exigencia cada vez mayor», apunta el directivo. «Colaborar, ayudar y atender a estos héroes de nuestra gastronomía es la mayor de las ilusiones que tenemos todas las personas que formamos Makro», se sincera.

Asimismo, la compañía prepara continuamente numerosas iniciativas con la intención de dinamizar el sector. En concreto, de aquí a final de año, contempla actividades internas y externas como la Semana Murciana, la campaña de aniversario (en 2019 cumple 22 años de su llegada a la Región) y talleres culinarios en octubre que enlazan con la campaña de Navidad. Además, participa como proveedor de las principales citas gastronómicas en la Región, desde la Gala de Hostemur hasta Murcia Gastronómica, pasando por los ya tradicionales GastroTEA y Sopa de Letras en Caravaca.