El lado más artesano de la cerveza gana seguidores en la Región

Las cervezas artesanas no tienen ni conservantes ni aditivos, apostando por una producción más natural. La Verdad/
Las cervezas artesanas no tienen ni conservantes ni aditivos, apostando por una producción más natural. La Verdad

Nacen nuevas fábricas y marcas que no solo apuestan por comercializar distintas referencias, sino por potenciar las 'beer experience'

LYDIA MARTÍN.murcia

No es ninguna novedad decir que la cerveza es una de las bebidas que goza de mayor aceptación entre los consumidores. Y es que, además, no deja de ganar adeptos. El incremento del consumo y las tendencias actuales de descubrir nuevos sabores y matices hacen que este sector esté sujeto a nuevas referencias que se adapten a gustos distintos y nuevos públicos.

En la Región de Murcia, los datos muestran que este zumo de malta es un bien bastante preciado. En el año 2018 se daba a conocer, a través del 'Informe del Consumo de Alimentación en España' del Ministerio de Agricultura con cifras de 2017, que la Región de Murcia -junto a Andalucía, el sur de Extremadura y el centro peninsular- encabeza la venta de cervezas con alcohol a nivel nacional. En concreto, el consumo de cerveza representa casi el 30% del total de bebidas alcohólicas que ingieren los murcianos.

De cara al verano, el consumo de este producto se dispara, ya que además se suma al concepto de playa y tapa, disparando la venta en la hostelería. Las buenas temperaturas, el sol y la rutina veraniega la convierten en una de las bebidas estrellas de verano. Según Cerveceros de España, el 90% la elige como la primera opción de consumo en estos meses; un consumo social, que se produce entre amigos y familiares.

En verano aumenta el consumo y se convierte en la bebida estrella

En el año 2017, el sector creció un 3,2%, con un total de 37,6 millones de hectolitros de cerveza elaborados, lo que sitúa a España en cuarto puesto en Europa, por detrás de Alemania, Reino Unido y Polonia. A esto se suma el ritmo creciente de exportación, con 2,9 millones de hectolitros, un aumento del 240% en los últimos diez años. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares del año 2017, publicada por el Instituto Nacional de Estadística, en la Región de Murcia cada persona se deja una media anual de 38,17 euros en irse de cañas.

Más allá de la cerveza tradicional, en los últimos años ha habido un concepto que ha ido ganando mercado: las cervezas artesanas. La más que conocida expresión 'ponme una caña' muta frente a un usuario más exigente, más versátil y que prefiere leer una carta y elegir entre productos que desconoce, pero que se aglutinan bajo este concepto artesano e, incluso, de referencias de cercanía.

Según el Informe Especial basic de DBK sobre Cervezas Artesanas, publicado en abril de este año, la producción bajo este concepto mantiene crecimientos próximos al 30%. En esta fecha (abril 2019-4ª edición), son 522 las empresas dedicadas a esta producción, la mayoría de pequeña dimensión, demostrando la fase de expansión que atraviesa debido a la demanda de productos naturales, de calidad y elaborados de forma artesanal. En 2018, el volumen de esta producción se situó en 240.000 hectolitros, lo que supuso un 33% más que en 2017. El volumen de negocio generado se elevó por encima de los 65 millones de euros. El informe muestra una previsión alcista de las ventas a corto y medio plazo, de forma que la facturación sectorial podría alcanzar los 100 millones de euros en 2020.

Teniendo en cuenta las preferencias de consumo, han ido surgiendo en la Región de Murcia empresas que se han decantado por poner en el mercado sus propias referencias, con la característica de dedicar su producción 100% al concepto más artesanal de esta bebida.

Las cervezas artesanas se diferencian del resto de cervezas por una serie de características: no suelen filtrarse para conservar así todas sus propiedades y nutrientes esenciales, ni tampoco se pasteurizan; no añaden aditivos ni conservantes, sino que se trata de levaduras naturales; son de tipo Ale en lugar de Lager de las tradicionales, y suelen ser de cereales no malteados.

Se trata de un concepto más tradicional y también más natural que vive una etapa de moda, motivado o no por la preferencia de los usuarios por productos sin tantos añadidos. Pale Ale, Red Ipa, Barley Wine, Lambic, Kölsch, Porter... Hay un gran número de tipos de cerveza que dan lugar a infinitas posibilidades para poner en el mercado nuevas fórmulas con base en este oro líquido.

Yakka es una de las marcas 'made in Región de Murcia' que más ha conseguido filtrarse entre las preferencias de los amantes de la cerveza artesana. Nació en 2009 «con pocos recursos y muchas ganas», tal y como afirma el socio de la empresa, Ramón Yllán. Comenzó la iniciativa como un proceso de aprendizaje, de corregir errores y acercarse a las necesidades del mercado. Este año, tras diez de moverse a diferentes ubicaciones, ha ampliado su línea de trabajo y se ha desplazado a sus instalaciones en Murcia.

Yakka es una de las pioneras murcianas en el sector, que poco a poco va creciendo y consolidándose no solo por la calidad de sus cervezas, sino por la originalidad y la innovación a la hora de crear sus recetas. En la actualidad, cuenta con un catálogo de cuatro referencias: Mare, una blond ale; Yapale, una american pale ale; Humo, una saison de trigo ahumado, y Serious Rye IPA, una cerveza IPA de centeno. A mitad de este mes, pondrán cuatro más en el mercado: Tripel 340, una belgian tripel; Tipolager, una lager rubia muy refrescante; IPL, una lager lupuladita, y Hazy IPA, una cerveza lupulada muy de moda entre el público cervecero. En conjunto, una gran variedad que muestra el empeño de la marca por aportar algo distinto al sector en la Región.

Pero no es la única marca local que ha nacido en pleno auge de las artesanas: Hiena, desde Murcia, apuesta por el cáñamo para sus variedades, gracias a la complementariedad del lúpulo con esta planta; y Cervezas Belich aporta una rubia suave que marida a la perfección con pescados y quesos, cuyo nombre procede de la denominación de los romanos al Mar Menor y su logotipo es un caballito de mar, el símbolo de esta Laguna Salada, mostrando sus fuertes raíces locales; a las que se suman Ricote Valley, Bizantina y El Cantero, entre muchas otras.

Más allá de ofrecer referencias de cerveza artesanas de calidad, las empresas buscan aportar un valor añadido. Su apuesta se centra en el concepto 'brewpub'. Al menos es la iniciativa pionera de Canana L.A. Brewpub, nacida en La Aljorra (de ahí L.A.), que no solo se dedica a la fabricación y maduración de la cerveza, sino que en sus instalaciones sirven los seis estilos de cerveza de los que disponen acompañados de diferentes tostas, tapas y perritos. Este mes celebran cuatro años de apertura, y la acogida, según señalan los dueños, «ha sido espectacular». Destaca el diseño de estas instalaciones, de Martín Lejarraga, que fue finalista por la revista Interior Desing de Nueva York como el mejor interiorismo a nivel mundial. «Nosotros siempre decimos que mucha gente viene a vernos por el diseño, pero vuelven por la cerveza», afirman desde Canana.

La peculiaridad de esta empresa es que solo venden su cerveza en La Aljorra, lo que la hace más exclusiva y dan un valor añadido a su pueblo, a sus negocios y a su gente. «De esta manera nosotros cuidamos el producto desde la compra de las materias primas hasta el servicio al cliente que la degusta. Tenemos una apreciación más directa del consumidor». Y su enfoque pretende seguir siendo familiar, sin cambiar de filosofía. «Tenemos una fábrica que pueden visitar cuando quieran, le vamos a explicar qué vendemos y qué creemos que les puede gustar más, pero siempre con el afán de que vuelvan y de crear cultura cervecera», afirman, señalando que su siguiente parada es un Canana MU.

Yakka también ha apostado por un concepto abierto al público, ya que han instalado un Tap Room para disfrutar de sus cervezas directamente en la fábrica, acompañándolas de una variada carta de comida y acercar la experiencia Yakka a la gente de su ciudad. Allí dispone de 15 grifos de cerveza, y se puede visitar la fábrica algunos sábados del mes, con aperitivo y barra libre de sus referencias por 15 euros. «La acogida es muy positiva, es una forma espectacular de hacer marca y de dar a conocer el producto de primera mano, además de la parte lúdica. A las personas que visitan nuestras instalaciones resulta curioso y gratificante», señalan desde la empresa, quienes esperan que su Tap Room Bar sea un referente nacional.

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