BSI inicia la temporada de la vendimia con el enólogo Pablo Ossorio

Un agricultor corta un racimo./ Abel F. Ros
Un agricultor corta un racimo. / Abel F. Ros

GUSTAVO LÓPEZ.JUMILLA

La bodega jumillana BSI arranca la vendimia con una importante novedad, la incorporación del reconocido enólogo Pablo Ossorio como asesor integral del equipo técnico. Se trata de una apuesta por el «continuo compromiso con la calidad de nuestros vinos, con la variedad Monastrell y el nombre de Jumilla, que viene a unirse a la asesoría de Ignacio de Miguel y Salvador Manjón», explica el gerente de BSI, Joaquín Hernández, que se muestra entusiasmado con las posibilidades de los vinos de 2019, que los consumidores podrán conocer, en su versión joven, dentro de unos meses. Además, indican que estos hechos «suponen un paso más allá en la consecución de la filosofía marcada por la empresa: adaptarnos al consumidor de BSI».

Las uvas que cultivan sus centenares de socios empiezan a alcanzar la madurez óptima, por lo que las cuadrillas de vendimiadores han recogido ya los primeros capazos. La variedad Merlot ha sido la primera en vendimiarse y a ella se irán sumando el resto, para concluir en el mes de octubre con los últimos racimos de Monastrell.

El equipo técnico de la bodega confirma que la campaña 2019-20 dejará menos kilos de uva, a causa, fundamentalmente, del régimen de precipitaciones vivido este año agronómico.

A este respecto señalan que «ha sido un año con menos lluvias de lo habitual, pero sin embargo, las parcelas de BSI, en estricto secano, plantadas en vaso y vendimiadas a mano, se encuentran con una sanidad excepcional y la uva ha madurado lentamente, lo que hace a los enólogos tener unas grandes expectativas respecto a los vinos que nacerán de esta añada», concluyen desde Bodegas San Isidro.

Un sistema innovador

Desde hace varios años, Bodegas BSI tiene implantado un sistema de retribución de la uva en función de su calidad. Esto le ha permitido alcanzar los máximos niveles de calidad en el fruto, como exigencia de los propios viticultores, lo que se traduce en vinos reconocidos por el consumidor.