Los ingenieros agrícolas, preparados para los retos del sector agroalimentario

Toma de posesión de la nueva junta directiva del Coitarm, junto al consejero de Agricultura./
Toma de posesión de la nueva junta directiva del Coitarm, junto al consejero de Agricultura.

La institución ha diseñado un plan estratégico que incluye desde aumentar su presencia en organismos hasta la lucha contra el intrusismo

NE.

El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y Graduados Agrícolas (Coitarm) cuenta con la reconocida solvencia y experiencia que le dan los más de 70 años de historia que ya acumula a sus espaldas. La ingeniería agrícola a la que representa es la profesión orientada a la planificación, gestión, diseño, evaluación, desarrollo y supervisión de proyectos de ingeniería, dirigida tanto a promover el desarrollo social y productivo de los sectores agrícola, ganadero, pesquero, agroindustrial y energético como a resolver problemas de conservación y aprovechamiento de los recursos naturales y del medioambiente.

Desde el ámbito profesional de sus competencias, el principal objetivo del Colegio es la defensa de los intereses de sus colegiados, su profesión y del sector en el que se encuadra la misma, el agrario, ganadero y agroalimentario.

A la cabeza del Coitarm se encuentra su presidenta, Lola Martínez Franco, y junto a ella, su 'equipo', una Junta de Gobierno formada por Alejandro Díaz, Antonio Riquelme, Carmen Hernández, Juan José Caravaca, Francisca Sánchez, Mariano Pallarés, Julio Martín, Patricio Riquelme, Constantino Herrera y Josefa García, a los que se suman el resto de integrantes de las respectivas comisiones, y de Administración.

Según indica su presidenta, los colegios respaldan el prestigio del profesional y aseguran la práctica dentro de la ética por parte de los miembros que ejercen. La colegiación, además de ser obligatoria, es un aval para los usuarios del sector. Así, todos los trabajos que son visados por el organismo cuentan con la garantía técnica y legal de los profesionales que los desarrollan y aportan la seguridad de la adopción de la solución correcta a los usuarios de sus servicios.

Son muchos los retos que aún tiene por delante la gestión del Coitarm, considerando la indiscutible trascendencia que para la economía regional, la ingeniería y la sociedad murciana supone la agricultura en su conjunto y la industria agroalimentaria, como primer sector económico en la Región.

A ello, sumar los hándicaps a contrarreloj que conviven con el sector como la actual coyuntura socioeconómica internacional, el cambio climático, la escasa disponibilidad de recursos naturales, como los hídricos, el propio suelo agrícola, y/o la gestión de residuos, aspectos estos de obligada consideración ya que a marchas forzadas están marcando las pautas a seguir. Abordarlos requiere cambios, una decidida y pronta actuación técnico-económica, innovadora, viable y sostenible, si queremos preservar el sector agrario y agroalimentario murciano y seguir potenciando el crecimiento del mismo.

Por su ámbito competencial, este colectivo profesional está preparado y capacitado para aportar estas necesarias soluciones, por lo que considera que la agricultura, la industria y la administración, precisa incuestionablemente de la aportación de nuestro colectivo profesional y de nuestras competencias dentro de la ingeniería, para continuar la adaptación al marco actual y tecnologización del sector para su desarrollo presente y futuro.

Para afrontar este escenario y aportar soluciones potenciando la presencia de los ingenieros, el Coitarm ha diseñado un plan estratégico para los próximos cuatro años, que ya ha iniciado.

Entre los objetivos de este plan se encuentran la actualización del modelo de gestión del Coitarm para adaptarlo a las nuevas necesidades de colegiados y del sector, potenciar la colegiación y la presencia de sus colegiados en los ámbitos públicos y privados dentro de sus atribuciones profesionales legalmente establecidas, la lucha contra el intrusismo profesional, aumentar su presencia en organismos de decisión del sector, el diseño de soluciones sectorizadas y localizadas y aumentar la visibilidad social de la imagen del ingeniero agrícola, y del propio Colegio.