Compartir gastos, la fórmula que sale a cuenta

Los expertos aconsejan ahorrar, al menos, el 10% del salario para tener una buena salud financiera. Freepik/
Los expertos aconsejan ahorrar, al menos, el 10% del salario para tener una buena salud financiera. Freepik

Cada vez más murcianos apuestan por la economía colaborativa para comer, viajar y trabajar, lo que les ayuda a mejorar su poder adquisitivo

BENITO MAESTRE. murcia

Hacer la compra, echar combustible, pagar el alquiler, contratar un viaje... A final de mes el balance de gastos suma un pico considerable, y en ocasiones las cuentas no salen. Aconsejan los expertos que para blindar la salud financiera una regla general es la de ahorrar el 10% de la nómina, es decir, uno de cada diez euros que se ingresan. Otra alternativa simultánea es la de compartir gastos: transporte, vivienda, escapadas..., que en la Región de Murcia funciona con éxito. La economía colaborativa fusiona la solidaridad y el instinto de supervivencia, con internet y las nuevas tecnologías como nexo entre ofertantes y demandantes, para obtener lo que necesitan unos de otros.

Así, han surgido plataformas que promueven esta corriente en distintos campos. Uno de ellos es la optimización de alimentos. España es el séptimo país de la Unión Europea que más comida desperdicia, según el último informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), que calcula que las familias tiran 604 millones de kilos de alimentos cada año, lo que supone 3.000 millones de euros en total y unos 250 euros por hogar.

Para tumbar este derroche de recursos naturales y económicos, nada mejor que una mayor concienciación. Para muestra, el lumbrerense Carlos Carrillo compró la pasada semana nueve 'donuts', valorados en 9 euros, por solo 3,69, ahorrándose más de 5 euros gracias al movimiento que lucha contra el desperdicio de alimentos. Fue posible gracias a la aplicación 'Too Good To Go', que conecta personas con establecimientos de su zona, como restaurantes, cafeterías, comercios..., que tienen un excedente diario de comida y lo venden al final de la jornada por un precio menor. Lo atractivo es que la mayoría de 'tuppers' oscilan entre los 2 y 5 euros. «Me hablaron de esta 'app' unos amigos y me la descargué por curiosidad, al final vi una oferta muy golosa y no pude resistirme», confiesa el joven de 29 años.

El alquiler de habitaciones es la opción económica para emanciparse Las 'apps' para buscar plazas de coche, entre las más solicitadas

Su funcionamiento es sencillo, rápido y seguro. Juega, además, con el factor sorpresa: los clientes desconocen el contenido de las cajas que ofrecen los locales y lo descubren una vez que acuden a recogerlas, puesto que depende del excedente de cada día. Carrillo solo sabía que debía presentarse el mismo día de la compra en el establecimiento Tim Hortons, ubicado en el centro comercial Nueva Condomina, de 20.30 a 21 horas para recogerlo. «Me parece una idea original, atractiva y responsable con el medio ambiente», asegura.

Esta plataforma, creada en 2016, está echando a andar en la Región con varias empresas: comidas para llevar, pescadería, tienda ecológica y cafetería. Precisamente, la cadena canadiense Tim Hortons se ha unido hace unos días a este movimiento para que los consumidores puedan saborear sus packs sorpresa no solo en Murcia, sino también en el resto de las 16 cafeterías repartidas por Madrid y Barcelona. De hecho, 'Too good to go' tiene una buena acogida en la capital de España, la Ciudad Condal, Comunidad Valenciana y Bilbao, entre otros.

La edad media de emancipación en España es de 29 años; en Europa, a los 26. La precariedad laboral y las pocas ayudas públicas, quizás, son los motivos de mayor peso que frenan un temprano abandono familiar, junto al fuerte arraigo parental que caracteriza a los países mediterráneos. En Noruega, sin ir más lejos, los jóvenes se marchan de casa de sus padres, de media, a los 19 años.

Se trasladan, principalmente, a pisos de alquiler compartidos, tal y como hacen muchos universitarios. Celia Riquelme, estudiante de Grado en Educación Infantil en la UMU, convive con tres amigas en una vivienda de cuatro habitaciones en Murcia centro, por 800 euros más gastos: luz, internet... Como ellas, otros estudiantes o trabajadores comparten la misma experiencia.

Las zonas de La Merced, Juan Carlos I o Vistalegre tienen una gran demanda y, por ende, un valor al alza. Mucho más que las pedanías. El alquiler de una vivienda de tipo medio en el corazón de la capital se aproxima a los 1.000 euros, en Ronda Norte los precios oscilan entre los 750 y 850 euros y en Ronda Sur se mueven entre los 550 y 650 euros. Las pedanías, por su parte, ofrecen oportunidades más accesibles desde los 400 euros.

En Cartagena, por ejemplo, el casco histórico, el Paseo Alfonso XIII o la Alameda de San Antón tienen bastante tirón, sobre todo por estar bien comunicadas y disponer de todo tipo de servicios (colegios, supermercados, ocio...).

Aun así, la Región es la quinta comunidad española con el precio medio más económico, por delante de Extremadura, Castilla-La Mancha, Galicia y La Rioja, según los datos del portal fotocasa. Por su parte, Madrid, Cataluña, Baleares y País Vasco representan las autonomías más prohibitivas.

Para ir a trabajar o viajar por negocios o placer, compartir coche es una alternativa que, quienes la utilizan, valoran sus ventajas. Ahorrar dinero en el combustible (el conductor) y los billetes (pasajeros), realizar ambos los trayectos acompañados, acordar puntos de recogida y destino, disponer de más horarios de salida y reducir las emisiones de CO2 (menos coches en circulación) son los puntos fuertes de un modelo de economía colaborativa que cuenta en la Región con una legión de simpatizantes. Mujeres y hombres, estudiantes y trabajadores, jóvenes y mayores... realizan cada día la experiencia de compartir coche con desconocidos.

Blablacar o Amovens son las plataformas de movilidad colaborativa más conocidas en España para anunciar los trayectos. Los interesados en viajar (tanto conductor como pasajeros) deben estar registrados, de modo que la reserva de plazas, el pago y el cobro de las mismas se gestionan a través de las 'apps', agilizando el proceso y aportando seguridad.

En este sentido, Blablacar y la compañía AXA colaboran para aportar coberturas adicionales sin coste a los viajeros. Por ejemplo, en caso de avería, ofrecen asistencia en carretera y grúa hasta el taller más cercano, o si el coche no puede repararse en un tiempo razonable, al conductor y los pasajeros se les proporciona un medio de transporte alternativo para llegar a su destino.

El trayecto Murcia-Madrid, con puntos habituales de salida y llegada en Ronda Norte o Atocha, cuesta alrededor de 20 euros, aunque algunos conductores suelen inflar el precio, es uno de los más ofertados y solicitados, así como el de Murcia-Cartagena, que por 4 euros conecta las dos principales ciudades de la Región.

Viajar solo es una decisión que despierta posiciones encontradas: unos la desechan por pereza, miedo, inseguridad... mientras que otros la afrontan como una experiencia para superar barreras (tanto sociales como personales). Sin pareja, familia ni amigos, por motivos cualesquiera, el hecho de poner rumbo a alguna parte de modo individual tiene sus ventajas, como una plena libertad para establecer o modificar el itinerario, marcar los tiempos y hacer nuevas amistades. Para este público, hay agencias que conectan 'singles' con la finalidad de que vivan unas vacaciones con un enfoque distinto, en grupo y reconfortantes.

La ONG Viento Norte Sur, por su parte, propone practicar un turismo responsable, solidario y sostenible por Perú, Marruecos e India, entre otros destinos. Para embarcarse en estas aventuras es condición 'sine qua non' ser socio (una cuota anual de 50 euros, y ya son más de 800) y abonar la cantidad del paquete vacacional, que los hay para todas las preferencias: viajes y estancias solidarias, convivencias entreculturales, voluntariados y campamentos para mayores de 30 años por Baleares. La experiencia, dicen, sale a cuenta.

También se comparte la oficina. La Región cuenta con espacios de 'coworking' en los que empresas y profesionales trabajan bajo el mismo techo por una tarifa mensual que incluye el alquiler, los gastos de mantenimiento y los servicios de equipamiento. En estas oficinas multidisciplinares, muy extendidas en el extranjero y grandes ciudades españolas, alberga perfiles relacionados con la arquitectura, abogacía, diseño gráfico e informática.

Autónomos, 'freelances', emprendedores y microempresas son el público mayoritario, junto a quienes trabajan a distancia, pero prefieren no hacerlo en casa ni solos, los que estando de vacaciones siguen conectados o buscan establecer nuevos contactos tras llegar de nuevas a su destino. Estos centros están abiertos durante una horquilla horaria amplia y flexible; cuentan con varios puestos de trabajo, salas de reunión y zona de descanso, y las tarifas varían en función de la frecuencia con la que estos profesionales acudan a las instalaciones, que van desde los 10 euros al día.