Analizan las nuevas oportunidades del Acuerdo de Libre Comercio con Japón

El encuentro sirvió para analizar el potencial del acuerdo. CCM/
El encuentro sirvió para analizar el potencial del acuerdo. CCM

NE. MURCIA

Un centenar de empresarios asistieron el pasado martes a la jornada, organizada por la Dirección Territorial de Comercio e ICEX en Murcia con la Cámara de Comercio de Murcia, y la colaboración de Croem, Info y la Embajada de Japón, para conocer las oportunidades de negocio que ofrece el Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Japón, en vigor desde el pasado mes de febrero.

El acto fue inaugurado por el presidente de la Cámara de Comercio de Murcia, Miguel López Abad; el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Jiménez; el primer secretario y agregado comercial de la Embajada de Japón en España,Tajahiro Yamada, y el director general de Política Comercial y Competitividad, José Luis Káiser.

Japón es una potente economía con un mercado de gran tamaño para los bienes y servicios europeos, y una población de 127 millones de habitantes. Según datos de ICEX, las exportaciones de la Región de Murcia a Japón ascendieron en 2018 a 120 millones de euros.

Más de 200 empresas hacen de Murcia la cuarta provincia exportadora española a este mercado, representando cerca del 5% de todas las realizadas a Japón. Los principales productos vendidos desde Murcia son: pescado congelado (29,0%), carne de porcino congelado (27,2%), materias primas y manufacturas de plástico (9,7%), zumos (8,3%) y especias (3,1%)

El acuerdo beneficiará a las empresas europeas al eliminar el 99% de los aranceles que deben pagar en las aduanas japonesas. La mayoría de los derechos de aduana (91%) se eliminarán a la entrada en vigor del acuerdo para muchos productos de interés en los que se incluyen químicos, textiles y confección, metales, cerámica y vidrio, plásticos y vinos. El resto desaparecerá gradualmente en función de la partida estadística. La eliminación de estos derechos aduaneros por parte de Japón podría suponer para las empresas de la UE un ahorro de 1.000 millones de euros al año, con un aumento anual previsto de las exportaciones de más del 13%.