Desde Laponia a Belluga en trineo

Papá Noel, este sábado, a su llegada a la Plaza del Cardenal Belluga. /
Papá Noel, este sábado, a su llegada a la Plaza del Cardenal Belluga.

Cientos de niños y mayores abarrotan la plaza de la Catedral para recibir a Papá Noel

M. CARMEN RAMÍREZMURCIA

Cientos de personas se dieron cita ayer en la plaza del Cardenal Belluga para presenciar uno de los momentos más mágicos de la Navidad: la llegada de Papá Noel. El popular personaje con residencia en Laponia se presentó en Murcia en trineo.

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Tres cantantes ofrecieron una previa al gran momento con un espectacular concierto navideño. Villancicos populares, modernos, rockeros y emotivos fueron entonados por las voces de este grupo murciano. Consiguieron levantar a los niños de sus sillas, que dieron palmas, bailaron, corearon las canciones y llamaron constantemente a Papá Noel para que no retrasara más su llegada. 'Mi burrito Sabanero', 'Oh Blanca Navidad', 'Last Chrismas' fueron algunos de los temas que ayer se escucharon en la plaza de la Catedral, abarrotada de niños y mayores. Mientras, entre canción y canción, una enorme pantalla fue proyectando vídeos en los que el propio Santa Claus iba dando cuenta del avance de su viaje. Así, los pequeños presentes en Belluga pudieron verlo paseando por los bosques de Laponia acompañado de sus renos, calentándose en la chimenea de su casa o preparando los juguetes. Y mientras los asistentes miraban continuamente al cielo por si aparecía en cualquier momento, el grupo de música continuaba con su espectáculo, que contó también con la presencia del ballet de Concha García en algunas de las canciones.

De repente, en uno de los vídeos, el último que se proyectó, Santa Claus dijo: «Como en la vida de Papá Noel todo es magia, en unos minutos estaré ahí arriba», mirando al cielo. Y fue entonces cuando todos los asistentes doblaron sus cabezas a la espera de encontrar el trineo tirado por los renos surcando el horizonte murciano. La decepción se dibujó en sus caras pues arriba no había más que estrellas. Aunque la siguiente canción les hizo olvidar la pena. 'Papá Noel Murcianico' hizo reír a todos los niños y mayores con su versión murciana del villancico. «Acho bonico, pórtate bien» fue el comienzo de la canción, en la que se pudieron escuchar frases con «te traerán muchos regalicos» o «a Papá Noel la plaza Belluga le mola un montón». Un momento divertido que precedió al más mágico de la tarde.

De repente, por el pasillo central hecho entre los asientos colocados en Belluga apareció un hermoso trineo tripulado por Papá Noel. Como pudo se fue haciendo paso entre la multitud que se arremolinó en torno a él para poder verlo de cerca. Los niños lo llamaban con la esperanza de que les dedicara aunque fuera una mirada, le saludaban, le observaban expectantes e incrédulos. Los papás lo señalaban, para que los pequeños dirigieran su mirada hacia él y no se perdieran ni un segundo del entrañable momento. El escenario se llenó entonces de pequeños renos y elfos. Y aunque a Papá Noel se le seguía escuchando saludando a los presentes, tardó unos minutos en subir al escenario desde donde toda la gente congregada en Belluga pudo verlo bien. Y las exclamaciones de impresión y las caras de asombro se sucedieron entre los niños, que no podían creer que realmente estuvieran viendo al mismísimo Santa Claus. Había merecido la pena la espera.

Cargado de regalos

El popular personaje navideño dirigió entonces unas palabras, destacando lo largo que se le había hecho el viaje desde Laponia hasta Murcia. Les contó a los niños que venía «listo para preparar todos los regalos que repartiremos en Nochebuena». Y, cómo no, les deseó que los juguetes que reciban la víspera de Navidad sean de su agrado. No faltó el mensaje solidario por el que Papá Noel invitó a los niños a «acordaros de los que no tienen nada y haced lo posible para que llegue a ellos un poquito de lo que tenéis». A lo que los pequeños respondieron con un sonoro y unísono sí.

Terminó sus palabras de bienvenida invitando a todos los niños de Murcia a que pasen por su casa instalada en la calle Basabé. Un lugar mágico decorado al más puro estilo navideño, con renos, nieve, osos polares y el hogar de Santa Claus, que está repleto de juguetes y tiene una enorme silla en su interior donde Papá Noel se sentará para recibir a los pequeños que se acerquen a visitarle. Y así se despidió: «Con todo nuestro amor y de todo corazón, feliz Navidad», le dijo a los murcianos.

Comenzó entonces su paseo por las calles del centro hasta llegar a la plaza del Romea e instalarse en su hogar murciana. Y los niños se marcharon a sus casas con la impresión y la emoción de haber podido ver a aquel que cada Nochebuena hace sus sueños realidad.

 

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