El último testigo que vio a Blanca con vida la vio santiguándose frente a la estatua de su hermano

Alfredo no puede olvidarse de ese momento. Blanca estaba normal, no notó nada raro. Le dijo que iba a subir a la Peñota. Tardó ocho días en hablar con la policía local, porque hasta el día 1 no se hizo pública la desaparición.