Pablo Casado remite un escrito de defensa al Supremo sin que nadie se lo haya pedido

Pablo Casado. / Efe

El líder del PP se declara inocente y reclama a la sala que no admita la exposición de la juez de Madrid

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

En el Tribunal Supremo causó hoy cierta perplejidad que Pablo Casado remitiera una suerte de escrito de defensa sin que se lo haya pedido nadie y antes de que su procedimiento haya dado los primeros pasos. El motivo parece estar en que el presidente del PP confía en que la Sala Segunda no admita la exposición razonada remitida por el Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid por el llamado 'caso máster', en el que se aprecia indicios de dos delitos, prevaricación administrativa y cohecho impropio, para pedir la apertura de una investigación penal.

Es decir, Casado ha jugado todas sus bazas a que la Sala de Admisión del Supremo, compuesta por cinco magistrados, rechace abrir el caso pese a que la Fiscalía del Alto Tribunal pudiera decir lo contrario, algo que no es descabellado pensar si mantiene el criterio que ha seguido hasta la fecha la Fiscalía de Madrid en la causa del Juzgado de Instrucción 51, en la que está encausada la expresidenta regional Cristina Cifuentes, entre otros 16 señalados acusados.

La defensa de Casado no ha esperado a este paso y se ha adelantado con el envío de un escrito de 28 folios al Supremo en el que niega rotundamente que haya cometido delito alguno en la obtención del su máster de Derecho Autonómico de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, según confirmaron fuentes jurídicas. La sala ha dado por recibido el escrito y lo ha adjuntado con el resto de documentación enviada a la Fiscalía para que emita su informe

Para la juez instructora Carmen Rodríguez Medel, el líder del PP obtuvo el máster como un «regalo académico por su relevancia política e institucional». Casado rebate esta afirmación y asegura que hizo lo que le pidió el director del Instituto de Derecho Público, Enrique Álvarez Conde. Además, precisa que en el caso de que se abra causa contra él, el delito de cohecho impropio (recibir un regalo por su condición política) estaría prescrito, ya que son cinco años y el título lo obtuvo en 2009.

Este escenario, sin embargo, ya lo recoge la juez, que considera que se trata de un delito en concurso con el de prevaricación administrativa, que no está prescrito, imputable a funcionarios públicos pero que la magistrada atribuye a Casado como cooperador necesario. Para ello se basa en que el aforado pagó la matrícula, solicitó convalidaciones, obtuvo el título y lo incluyó en su currículum, por lo que sí sería de aplicación el delito de prevaricación.

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