Los sondeos propios dan al PP entre 90 y 100 escaños

Pablo Casado (c) en un mitin de campaña electoral en Tarragona acompañado del presidente del PPC, Alejandro Fernández (i) y del número uno al Congreso por Tarragona, Jordi Roca (d). /Efe
Pablo Casado (c) en un mitin de campaña electoral en Tarragona acompañado del presidente del PPC, Alejandro Fernández (i) y del número uno al Congreso por Tarragona, Jordi Roca (d). / Efe

La dirección del partido ve factible una subida de cuatro puntos y de 40 diputados que le permita sumar con Cs y Vox

Nuria Vega
NURIA VEGAPalma de Mallorca

La dirección del PP ha diseñado una campaña acelerada como nunca con la esperanza de lograr en esta cuenta atrás de diez días lo que las encuestas niegan a su candidato, una subida de cuatro puntos con la que Pablo Casado se imagina en la Moncloa previo acuerdo con Ciudadanos y Vox. La calculadora echa humo en la sala de mandos popular, donde estiman que pasar del 19% de los votos que le asigna el promedio de los sondeos a 23 les concedería hasta 40 escaños adicionales y la posibilidad de amarrar la mayoría absoluta para la derecha.

Para que todo cuadre según los planes de la dirección nacional, el PP necesita romper el techo de las encuestas, Ciudadanos debe crecer más y Vox irrumpir en el Congreso con, al menos, 20 diputados. Pero en este sexto día de campaña, el reto sigue presentándose titánico. La última encuesta publicada, la de GAD3 para ABC, recoge un leve descenso de los populares en esta última semana. Habrían perdido un 0,4% hasta el 20,9% en intención de voto. Sería un porcentaje similar al que recogió el CIS de julio de 2018, un mes después de que Mariano Rajoy perdiera la moción de censura. Entonces, el barómetro daba a los populares un 20,4% y estaban empatados con Ciudadanos.

En el entorno de Casado llaman a tener en cuenta estos dos factores. Sostienen que su presidente tomó las riendas de un partido «sorpassado por Ciudadanos» y «zombie» por la moción que le obligó a hacer las maletas en el Gobierno. Estas circunstancias, justifican, les ha llevado a elevar el tono y situar a Pedro Sánchez como el enemigo a batir con el ánimo de aglutinar el voto de la derecha y desactivar la competencia, sobre todo de Vox. Necesitaban, argumentan, «dar el petardazo». «Era -añaden- la única campaña posible».

Sus 'trackings', el seguimiento diario de la evolución de voto, apuntan a una horquilla entre 90 y 100 escaños. Pero en el equipo de Casado consideran que las encuestas no reflejan la realidad y advierten de que, además, la Semana Santa, con la gente fuera de casa, dificulta la labor de la demoscopia. Se fían de un pálpito, el del apoyo a sus actos y el clima que detectan en la calle. Creen que han llegado al «punto de inflexión». Su conclusión es que la semana previa al 28-A y el debate en televisión serán, si no determinantes, al menos «muy importantes».