«Soy partidario de realizar ajustes de la Constitución para reconocer la singularidad catalana»

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Rafael Catalá

Rafael Catalá, el nuevo ministro de Justicia confesaba en el mes de julio su postura favorable a "reformar la Constitución para mejorar el encaje de Cataluña, buscando el mayor consenso posible"

REDACCIÓNMadrid

"Yo soy partidario de realizar ajustes de la Constitución para reconocer la singularidad catalana. Nuestra Constitución nos ha servido muy bien durante 30 años dándonos el periodo de mayor prosperidad de nuestra historia reciente, pero no es inamovible; puede ser reformada para mejorar el encaje de Cataluña, eso sí, buscando el mayor consenso posible". Son palabras de Rafael Catalá, el nuevo ministro de Justicia, en una entrevista concedida en el mes de julio a la Asociación del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado mientras era número dos de la ministra de Fomento, Ana Pastor.

Una postura, la que tenía en el mes de junio, cercana a la que reclaman desde Cataluña los empresarios que esperan que el Ejecutivo de Rajoy ofrezca una alternativa que permita a la Generalitat de Cataluña resolver la cuestión catalana sin secesión.

Las palabras de Catalá cobran ahora más importancia por el nuevo cargo que va a ocupar en el Gobierno de Mariano Rajoy en sustitución de Alberto Ruiz-Gallardón. Catalá, en esa misma entrevista, confiesa que es partidario de realizar "ajustes en la Constitución" para reconocer "la singularidad catalana".

El nuevo ministro de Justicia confiesa que Cataluña es una comunidad autónoma inusual, porque "por mi trabajo, por mis viajes o mis colaboraciones con Esade he tenido contacto con el sentimiento catalán, de percepción de una identidad singular propia, con un gran dinamismo cultural y un avanzado grado de autogobierno", declara.

Eso sí, Catalá es muy crítico con los independentismos, que cree "abocados al fracaso". "Cosa distinta es lo que está sucediendo en la política catalana, de fortalecimiento del independentismo, con posicionamientos individualistas, insolidarios y parciales, que, otorgándose unilateralmente una legitimidad y soberanía que no les corresponden, pretende imponer a muchos la voluntad de pocos, en una deriva que, obviamente, está abocada al fracaso".