El padre de los menores ha declarado ante la Guardia Civil que su mujer había intentado ahogar a los niños ayer

Es la casa abandonada que había ocupado la pareja. El mensaje pintado en la fachada estremece: "Vais a morir todos".  Dentro, entre colchones y juguetes de niños, los agentes han encontrado cabezas de animales y muñecas colgadas en las paredes. Así vivían con sus dos hijos cuando decidieron dejar la vida acomodada que tenían. Gabriel, de origen belga, y María. Treintañeros con una relación complicada. Él tenía reacciones violentas y ambos habían comenzado a vivir de manera alternativa. Consumían estupefacientes y estaban inmersos en temas sectarios y paranormales. Una pareja psicológicamente inestable. La madre de ella intentaba ayudarles. Recibía la noticia de la desaparición de los menores en el cuartel, acudía a la zona de búsqueda y, finalmente, descubría que su hija había confesado el crimen.-Redacción-

ATLAS ESPAÑA