Ciudadanos da por roto el pacto en Andalucía y deja en manos de Díaz el adelanto electoral

Albert Rivera y Juan Marín. / Foto: Efe I Vídeo: Atlas

Rivera y su ejecutiva dan luz verde a la ruptura ante el incumplimiento de los acuerdos sobre regeneración democrática que sellaron en 2015

CECILIA CUERDOSevilla

Ciudadanos puso punto y final al acuerdo de investidura que ha permitido al PSOE andaluz gobernar con comodidad los últimos tres años y medio. Un pacto roto por los socialistas, según explicó el portavoz regional de la formación Juan Marín, al no cumplir los compromisos en materia de regeneración democrática ni mostrar «voluntad política» para ello.

Con esta ruptura, el PSOE queda en minoría en la Cámara autonómica, aunque Cs cree que no es motivo suficiente para adelantar unas elecciones que tocarían en marzo y cuya decisión queda ahora en el tejado de la presidenta Susana Díaz. Es más, la acusan de propiciar ese incumplimiento como «excusa» para precipitar el anticipo por temor a un calendario judicial con el final del juicio de los ERE y el escándalo de las tarjetas de crédito usadas en club de alterne en el horizonte.

La reunión de la comisión ejecutiva nacional de Ciudadanos para aprobar por «unanimidad» la ruptura fue el último acto de un distanciamiento que se inició a finales de agosto, cuando condicionaron el apoyo de las cuentas públicas al impulso de medidas como la supresión de los aforamientos o la reforma de la ley electoral. Pero la formación naranja hacía tiempo que había soltado amarres de los socialistas andaluces como parte de la estrategia de su líder nacional, Albert Rivera, para recuperar aire tras una moción de censura a Mariano Rajoy que le dejó descolocado. Una estrategia en la que quieren aprovechar el rédito que les ha dado su posición en el debate soberanista catalán.

Las andaluzas, con o sin adelanto, iban a ser su primera prueba de fuego tras el cambio de gobierno, y la ocasión de medirse con el nuevo líder del PP, Pablo Casado, como le reprocharon los socialistas andaluces. Justamente en el único territorio donde los sondeos aún le son favorables y les sitúan por delante. Es precisamente este interés electoralista de Cs y el del PSOE, que querría aprovechar el impulso de contar con Pedro Sánchez en la Moncloa, por lo que los partidos de la oposición insisten en que la ruptura es la última escena de «un sainete» pactado entre ambos.

Marín, no obstante, se desmarcó de Díaz arremetiendo contra el capítulo que más duele a los socialistas, la corrupción. Criticó que sea precisamente el capítulo de la «regeneración democrática» el que no se haya puesto en marcha. Cuando se habla de esos temas, espetó, «el PSOE da portazo y huye». «Son ellos quienes han incumplido el pacto», repitió varias veces en su comparecencia, «no queríamos llegar a este extremo».

Díaz tiene ahora la última palabra para fijar los comicios, que en su entorno apuntan para noviembre a fin de no contaminarlos con las municipales. Según Ciudadanos, la situación de Sánchez en el Gobierno central, también en minoría, evidencia que «no hay motivo alguno para adelantar» urgentemente, e incluso se mostraron dispuestos a aprobar aquellas medidas legislativas que lleguen a la Cámara en las próximas semanas y sean buenas para los ciudadanos, «vengan de quien vengan». «¿Cuál es la inestabilidad?», retó.

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