Interior acerca a uno de los etarras que intentó matar al rey Juan Carlos

Marta Igarriz, una de las etarras trasladadas./Reuters
Marta Igarriz, una de las etarras trasladadas. / Reuters

También traslada a una terrorista 'arrepentida' a Logroño

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Ministerio del Interior anunció que acercará desde la cárcel de Almería a la cárcel de Zuera, en Zaragoza, al preso de ETA Kepa Arronategi Azurmendi, uno de los terroristas condenados por el intento de asesinato del rey Juan Carlos en el Museo Guggenheim de Bilbao en octubre de 1997. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska igualmente ha ordenado el traslado desde la cárcel de Castellón a la de Logroño de la también etarra Marta Igarriz Iceta, sin delitos de sangre y en segundo grado.

En puridad, estos dos movimientos son los primeros acercamientos decididos y ejecutados por el Gobierno socialista. El pasado agosto otros dos reclusos de ETA, Olga Sanz y Javier Moreno, fueron acercados a la cárcel vizcaína de Basauri, aunque aquellos traslados no fueron una decisión política, sino técnica, ya que ambos habían sido clasificados en tercer grado (régimen de semilibertad) y la normativa penitenciaria obliga al cumplimiento en cárceles cercanas a su núcleo familiar para facilitar la reinserción.

Los casos de Arronategi e Igarriz son muy diferentes, según reconocieron fuentes de Instituciones Penitenciarias. El primero sigue en primer grado y jamás ha mostrado signos de arrepentimiento. Sin embargo, sufre una enfermedad mental muy grave, uno de los supuestos (el de la enfermedad) que Pedro Sánchez apuntó para el acercamiento.

Arronategi, que ingresó en prisión en octubre de 1997, cumple una condena de 158 años por asesinato, tenencia de explosivos, daños, pertenencia a banda armada y atentado a la autoridad. Su salida está prevista para 2027, aunque todavía no se le ha aplicado la acumulación de la pena que supondrá una condena efectiva de 30 años.

Este terrorista fue condenado en 1999 a 72 años de cárcel por el magnicidio frustrado. En aquella acción del comando 'Kattu', en el que estaba encuadrado Arronategi, los terroristas asesinaron en las puertas del museo al ertzaina José María Agirre.

Decisión judicial

Por su parte, Igarriz accedió al segundo grado penitenciario el pasado julio por decisión del juez Central de Vigilancia, José Luis Castro, después de que la Junta de Tratamiento de Castellón I se lo denegara en primera instancia por considerar que, aunque se mostraba dispuesta a aceptar el reglamento penitenciario, no había pruebas de que su arrepentimiento fuera sincero. Castro contó con el informe favorable de la Fiscalía, que apuntó que en sus conversaciones con los técnicos de prisiones la presa sí había dado muestras de contrición por el daño causado.

Igarriz ingresó en prisión en abril de 2005 y cumple una condena de 15 años y seis meses por tenencia de explosivos y colaboración con banda armada. Cumplió las tres cuartas partes de la condena en noviembre de 2016. Lo adelantado de su condena, el segundo grado y la ausencia de delitos de sangre han pesado en la decisión de su acercamiento.

Más información

Temas

Eta

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos