El incendio de Gran Canaria ya ha arrasado 1.500 hectáreas

La grieta originada por el incendio en la cumbre de Gran Canaria se hace cada vez más grande. Hay que descender para introducirse en una especie agujero en llamas abierto en las profundidades de la montaña. Ahí se intenta cortarle el paso a un fuego que trepa por las laderas impulsado por rachas de viento de hasta setenta kilómetros por hora. Hay tres focos activos. El más amenazante se encuentra en la cabeza del incendio avanzando descontrolado entre la zona de Tejeda y la Aldea. Desafiando a los más trescientos efectivos terrestres y a los medios aéreos que le plantan cara desde el sábado. El desastre se originó en un punto de Artenara. La imprudencia de un hombre de 55 años que trabajaba con un soplete provocó las primeras llamas que comenzaron a expandirse hasta arrasar ya 1.500 hectáreas. Cerca de las cenizas sobreviven las casas de los mil vecinos que han sido evacuados.