La dirección de Podemos ordena consultar a las bases en La Rioja

La diputada de Podemos en La Rioja, Raquel Romero. /EFE
La diputada de Podemos en La Rioja, Raquel Romero. / EFE

Los militantes exigieron el jueves una votación interna porque no comparten el veto de su única diputada a la candidata socialista

L. J. R. LogroñoA. A. Madrid

La negativa de la única diputada de Podemos en La Rioja a permitir la investidura de una presidenta socialista tras 24 años ininterrumpidos de gobiernos del PP ha colocado a la dirección nacional de la formación morada en una complicada situación.

Tanto Pablo Iglesias como Irene Montero han destacado los últimos días la autonomía de la organización territorial para negociar con el PSOE. No obstante, Madrid ha enviado suficientes mensajes para evidenciar su preocupación por la situación política en esta comunidad autónoma, en la que además Podemos está dirigida por una gestora tras una sucesión de luchas internas y batallas fratricidas en los tribunales.

El secretario general ya señaló antes de la frustrada investidura del jueves su deseo de cerrar cuanto antes un ejecutivo progresista. Este viernes, Irene Montero se sumó a las valoraciones y recordó que, como ha sucedido en la negociación para la investidura de Pedro Sánchez, sean los inscritos los que decidan la posición del partido. Esto no ha sucedido en La Rioja, donde la diputada Raquel Romero votó en contra de la candidata socialista, Concha Andreu, sin escuchar a unas bases que el mismo jueves reclamaron su derecho a decidir a las puertas del parlamento regional.

«Es preceptivo que haya consultas» para que los inscritos de Podemos tomen las decisiones que consideren, señaló hoy Montero en la cadena Ser. En cualquier caso, la portavoz parlamentario se mostró optimista respecto al futuro. «A mí no me gusta, y lo digo con claridad, que no haya un gobierno progresista en La Rioja. Creo que, finalmente, las posiciones se van a flexibilizar y que en La Rioja también habrá un gobierno de coalición», vaticinó. La negociación permanece de momento estancada en el mismo punto que en Madrid: la entrada o no de la formación morada en el Gobierno.

PSOE y Podemos La Rioja tienen dos meses de plazo para alcanzar un acuerdo. De no hacerlo, habrá repetición electoral y dado el estrecho margen por el que se impuso la izquierda el 26 de mayo no sería improbable que el PP logrará junto a Ciudadanos retener a la segunda oportunidad el que está considerado como uno de sus feudos históricos.