Casado y Rivera competirán por separado en el centro derecha

Casado y Rivera competirán por separado en el centro derecha

A punto de concluir el plazo para el registro de las coaliciones, Ciudadanos apuesta por dar la batalla en solitario pese a los augurios de los sondeos

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Salvo corrección inesperada, no habrá confluencia en la derecha entre PP y Ciudadanos. El plazo para registrar las coaliciones electorales concluye este lunes a las 14:00 horas y el Consejo General de los liberales sólo ha dado su visto bueno a Navarra Suma, que, encabezada por UPN, aúna bajo la misma marca a los tres partidos. La formación de Albert Rivera ha resistido las presiones de las últimas semanas para cerrar un acuerdo con Pablo Casado en toda España o en algunas circunscripciones, y avanza dispuesta a dar la batalla en solitario, por mucho que el escenario le sea adverso. El líder de los populares criticó este domingo a Ciudadanos y a su presidente por su falta de responsabilidad.

Cinco meses después de haber cosechado su mejor resultado en las urnas, los liberales afrontan la repetición de los comicios con dificultades de partida para conservar el grueso de su electorado. Los pronósticos apuntan a un retroceso, entre importante y severo, para Ciudadanos, que podría perder hasta 25 escaños -en el más pesimista de los vaticinios- en tan sólo medio año. Y son varios los factores que contribuyen a ese clima de desplome.

Volatilidad

El barómetro de septiembre que el CIS publicó el jueves pasado arroja algunas pistas, como la volatilidad de su electorado. Sólo el 58,6% de los votantes que apostaron por Rivera el 28 de abril confiesa su interés en repetir papeleta el 10 de noviembre. Un 5,9% pone rumbo hacia el PP, mientras un 5% mira al PSOE y un 9,5 se instala, a día de hoy, en la abstención. Esta baja fidelidad de voto complica la tarea de Ciudadanos cuando los populares han emprendido una estrategia por la unificación de su electorado tradicional con el viento de la demoscopia a favor. En el cuartel general del PP el tono se ha modulado y se trabaja por alejar la imagen de Casado de aquella proyectada el 28-A que generó rechazo en algunos sectores y la percepción de que el partido se escoraba hacia flanco de Vox. Este lunes el líder de los populares mide sus intervenciones para recuperar terreno y apunta al centro derecha, donde se ha nutrido su adversario de bloque, Rivera.

No es la única posible vía de fuga, en todo caso, que le va a tocar taponar a Ciudadanos. También el PSOE aspira a atraer a ese electorado centrista, más ahora que la irrupción del Más Madrid de Íñigo Errejón podría perjudicar las expectativas electorales de los socialistas. De momento, el equipo de Rivera mantiene el rumbo fijo sin grandes variaciones. Como el 28-A, vuelve a situar a Pedro Sánchez bajo el foco de sus críticas y a prometer un pacto de gobierno con Casado, en caso de que las cifras cuadren. Su objetivo es, en realidad, disputar al PP la hegemonía del centro derecha, aunque según las encuestas esa oportunidad habría quedado atrás.

El enfoque de la estrategia ya le costó el pasado julio a Rivera una crisis interna con la salida de dirigentes más proclives a desbloquear la investidura y llegar a acuerdos con el PSOE. Pero si parte del electorado estaba en la misma clave que los críticos, el único guiño que la dirección de Ciudadanos aceptó en septiembre fue una oferta de abstención a Sánchez. En tiempo de descuento, sin embargo, y sin opciones de prosperar.

Casado avisa de la irresponsabilidad de no aceptar la oferta de España Suma

El presidente del PP, Pablo Casado, ha avisado este domingo de que si no fructifica la alianza de España Suma será la ciudadanía la que tendrá que subsanar con su voto «lo que algún político sin mucha responsabilidad ha decidido no unir en una oferta electoral», en referencia al líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

En vista de que este lunes se cumple el plazo para que se registren las coaliciones que concurrirán a las elecciones del 10 de noviembre, el presidente ha apremiado al líder de Ciudadanos a replantearse que «no hay salida a esta situación por la izquierda» y que tras los comicios no se va a lograr el desbloqueo político.

«Y solo hasta mañana habría una solución, que es unirnos todos en una plataforma alternativa a la izquierda», ha proseguido en la clausura de un acto organizado por el Día del Afiliado en Zaragoza, para que haya una alternativa a un gobierno progresista entre el PSOE y otros partidos de la izquierda.

Casado se ha mostrado convencido de que la «ideología» o los programas que vayan «divididos» a la convocatoria electoral «van a restar muchos resultados en las urnas», por lo que ha apuntado a su oferta como la única fórmula con la que conseguir formar gobierno «rápidamente».

«No entendemos las negativas, el cierre con portazos, ni por qué quieren (en alusión a Ciudadanos) que se apele a unir después de las elecciones lo que se puede unir antes de las mismas», ha explicado, tras insistir en que los partidos que «sumen» antes de las elecciones «multiplicarán votos» después de las mismas.

El dirigente 'popular' ha aludido una vez más a la capacidad de los de Rivera para «pactar» e incluso «formar gobiernos» con el PP y ha incidido en que, según cálculos del partido, la «sola suma» de PP, Cs y Navarra Suma en una coalición como España Suma les habría dado 165 escaños, una cifra «a tiro de piedra» de un gobierno «por encima» de las fuerzas de izquierda.

Casado ha mandado este mensaje en una precampaña electoral que asegura que el PP «no quería» hacer, y ha reprochado al presidente en funciones, Pedro Sánchez, que fuerce una convocatoria electoral que «tengan que resolver los españoles en las urnas» y los «políticos responsables», supuestamente los de su partido. «Pedro Sánchez ha convocado elecciones repetidas porque pretender obtener mediante el agotamiento electoral lo que no le han dado los votantes», ha asegurado.

También ha instado al presidente del Ejecutivo a aclarar si tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre los políticos independentistas en prisión preventiva se mostrará favorable a «tipificar esas conductas de rebelión, y no de sedición» o a «hablar de indultos si se les impone penas privativas de libertad».

Una oferta que condiciona a que rompa cualquier tipo de conexión con JxCat y ERC en provincias e instituciones catalanas, ya que considera que no puede «pedir responsabilidad» al PP y al mismo tiempo «justificar» al presidente de la Generalitat, Quim Torra, por su defensa del movimiento independentista y los CDR.

«Tiene mi mano tendida para apoyarle si decide de una vez por todas hacer cumplir la ley y preservar la convivencia en Cataluña», ha aseverado, pero si no, considera que el jefe del Ejecutivo no estará «a la altura de seguir pidiendo la confianza para presidir el Gobierno».