Casado también abre la puerta a pactar con el PSOE después del 10 de noviembre

El presidente del PP, Pablo Casado, interviene en un acto del PPdeG en Oleiros. / EP

El líder del PP sostiene que las próximas elecciones tiene que ser las «del desbloqueo» y el final del «bloquismo»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Un día después de que Albert Rivera levantara el veto a los pactos con el PSOE, Pablo Casado también abrió la puerta al entendimiento con los socialistas después del 10 de noviembre. El líder del PP señaló en un mitin la localidad coruñesa de Oleiros que estas elecciones tienen que ser las «del desbloqueo» porque después de que se recuenten los votos sería una irresponsabilidad que se mantenga el escenario de los dos bloques que ha conducido a la parálisis actual, y que surgió tras las elecciones generales de diciembre de 2015.

Casado fue hoy a Galicia, la tierra donde el PP gobierna con un discurso «de centroderecha reformista y liberal», en palabras del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó, y se comprometió a seguir por esa misma senda. «Vengo con la lección aprendida», dijo en un reconocimiento tácito de que la estrategia conservadora radical del 28 de abril no tiene recorrido en estos momentos. Y como el movimiento se demuestra andando, señaló que después del 10 de noviembre está dispuesto a establecer acuerdos «con todos los partidos constitucionalistas, incluso con el PSOE». Un planteamiento que hubiera sido un anatema en la anterior campaña electoral.

Las próximas elecciones, añadió, «van de desbloqueo» porque no puede perpetuarse la política de trincheras que conduce al estancamiento en todos los órdenes. Una idea que avalaron el pasado viernes Felipe González y Mariano Rajoy en el Foro Atlántico celebrado La Toja, donde ambos abogaron por el final del «bloquismo». Casado, no obstante, comentó que ese espíritu pactista parte de la premisa de que el PP «saque un escaño más» que el PSOE el 10 de noviembre. Un escenario que ninguna encuesta predice, y que más bien apuntan a una situación inversa.

El líder de los populares también desarrolló la tesis de los acuerdos con los socialistas en una entrevista en el diario 'El Mundo', en la que recordó experiencias exitosas de pactos con el PSOE, como el alcanzado en el País Vasco en 2009, cuando los populares apoyaron al socialista Patxi López para que se convirtiera en el primer lehandakari no nacionalista. La experiencia, recordó, ya existe, y ahora «de lo que estamos hablando es de quien tiene un escaño más para hacer ese tipo de políticas» para acabar con el bloqueo.

En esa línea se declaró en la entrevista dispuesto a buscar incluso «una fórmula de gobernabilidad con partidos históricamente adversarios, como el PSOE». Se trataría, precisó, de poner por delante «lo que nos une» con los socialistas, como la política presupuestaria, la de infraestructuras, la europea, la de violencia de género o las pensiones.

De vuelta en Oleiros, Casado defendió la seriedad de su planteamiento, a diferencia de otros que se dedican a «quiebros de última hora, bandazos e intentos tácticos de mejorar simplemente una posición personal o de partido». Un recado con un único destinatario, Albert Rivera. El líder de Ciudadanos propuso en los minutos finales de la negociación de la investidura de Pedro Sánchez en julio una oferta para respaldar al candidato socialista, que fue desestimada, y este sábado se descolgó con otra propuesta de acuerdo para el día después del 10 de noviembre tras meses de veto al PSOE y su «banda».

Retirada de listas

Casado clavó el pullazo pero no ahondó. Aunque volvió a pedir a Ciudadanos, y también a Vox, que no presenten listas, el plazo para presentarlas concluye mañana, en las 26 circunscripciones que reparten cinco o menos escaños dado que se ha comprobado que la fragmentación del voto conservador solo beneficia al PSOE. «Entiendo -dijo- que prefieran sacar escaños antes que los saque el PP, pero no que antes de que los saque el PP prefieran que los saque el Partido Socialista y que gane las elecciones» con tal de «acercarse más el PP». Competir populares, liberales y ultraderechistas en provincias pequeñas es «irresponsable», sentenció.

Casado está dolido con Ciudadanos y Vox por no aceptar su proyecto de España Suma

Hasta echó mano de Más País y puso como ejemplo de inteligencia electoral lo que va a hacer la plataforma que lidera Íñigo Errejón al presentarse solo en 18 circunscripciones que reparten siete o más escaños para que la división del voto de la izquierda tenga el menor coste posible en diputados.

Casado está dolido con Ciudadanos y Vox por no aceptar su proyecto de España Suma para concurrir con listas conjuntas el 10 de noviembre en esos territorios con escasa representación parlamentaria. Si bien ahora es probable que el PP recupere escaños que, según parece, van a perder los liberales en territorios como Castilla y León, donde obtuvieron ocho asientos el 28 de abril.