El PP de Casado ensaya en el Gobierno de la Comunidad de Madrid su proyecto liberal

Díaz Ayuso hace suyos los ejes discursivos de su jefe de filas, anuncia una rebaja fiscal y se compromete a plantar cara al independentismo

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

La investidura de Isabel Díaz Ayuso este miércoles como presidenta de la Comunidad de Madrid será uno de los primeros hitos de aquello que la dirección del PP llamó la «era Casado». Ni es herencia recibida ni es verso suelto. Si algo evidenció la intervención de la aspirante hoy en la Asamblea madrileña es que el suyo es un proyecto perfectamente alineado con el de su jefe de filas. Y que la legislatura servirá, por tanto, para ensayar las políticas «liberales» que el líder del partido aspira a trasladar al Gobierno central.

No faltaron en el discurso inicial los ejes centrales de la estrategia de Pablo Casado en los últimos meses. El principal, un compromiso con la unidad de España. Desde la tribuna del Parlamento autonómico Díaz Ayuso se propuso plantar cara al independentismo, «luchar ante cualquier tentativa de socavar» la integridad territorial, y situó Madrid como «pilar vertebrador» del país.

«Tenemos una responsabilidad especial. La tengo yo como representante del Estado en esta Comunidad. Y la voy a ejercer, denunciando cualquier concesión, cambalache o maniobra cortoplacista dirigida a obtener algún beneficio político de este grave ataque a la unidad nacional», asumió en primera persona con la confianza de ejercer de contrapeso de Pedro Sánchez.

Incluyó también alusiones al respeto a los símbolos nacionales, la promesa de crear una consejería de Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo para velar por que se respete la «memoria y dignidad» de quienes sufrieron atentados y algunas propuestas que, en lo económico, han sido reivindicación del PP en todos los territorios. Prometió así la «mayor rebaja fiscal de la historia» de la Comunidad de Madrid con un descenso de todos los tramos del IRPF y el objetivo, según sus palabras, de que se llegue a pagar hasta un 5,5% menos de este impuesto.

En el espacio reservado para los invitados no se encontraba este martes el presidente del PP. Casado, salvo cambio de última hora, se reserva para la toma de posesión. La dirección nacional, sin embargo, está representada estos dos días por su secretario general, Teodoro García Egea, que no sólo ensalzó la puesta en escena de Díaz Ayuso, sino que puso las negociaciones madrileñas como ejemplo de la capacidad de los suyos para conformar mayorías de gobierno. Esta vez, y aun habiendo costado dos meses, con Ciudadanos –que se integra en el Ejecutivo– y Vox.

Vigilantes

A esta última formación parecieron dirigidas algunas de las iniciativas de la candidata. Pese a que muchas de las demandas del partido de Santiago Abascal se quedaron por el camino, Díaz Ayuso concedió que el sistema de identificación de los inmigrantes menores no acompañados tiene «mucho que mejorar»; se mostró dispuesta a obligar a los centros educativos a anunciar su programación anual, incluidas las temáticas extracurriculares de talleres y charlas, antes de que se cumplan los plazos de inscripción; y se comprometió a trabajar por poner fin al turismo sanitario, lo que, en todo caso, defiende también el PP.

Hubo quien vio también cesiones en el apartado de género, al menos en lo discursivo. No llegó a hablar de «violencia intrafamiliar», pero sí de que «cualquier persona puede ser víctima de maltrato», y añadió que la suya es una lucha contra el machismo, «no contra los hombres». Pero en realidad, este es un planteamiento que ella misma ha expuesto desde hace tiempo. Además, en el terreno de los derechos LGTBI marcó distancias cuando Vox pide la derogación de algunos artículos de las leyes en esta materia.

En el partido de Abascal no trasladaron la sensación de darse por satisfechos. Se espera que sus votos se sumen a los de Ciudadanos y el PP. Pero la portavoz, Rocío Monasterio, advirtió de que hay aspectos con los que no está de acuerdo y pidió esperar a la sesión del miércoles: «Hay muchos puntos que hemos firmado que no aparecen en el discurso. Estaremos atentos y vigilantes».

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Ayuso no renuncia a Aguirre y a Cifuentes en su discurso de investidura

No estaban en la tribuna. Ninguno de los predecesores de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid asistió a la primera sesión de investidura en la Asamblea regional. Ni Esperanza Aguirre ni Cristina Cifuentes, con quienes la futura presidenta madrileña marcó distancias después de la petición de la Fiscalía Anticorrupción de imputarlas en la pieza del 'caso Púnica' sobre la presunta financiación irregular del PP en este territorio. «Soy otra persona con otro perfil», aseveró Díaz Ayuso.

Este martes, sin embargo, la candidata popular quiso recordar a sus antecesoras recuperando citas de sus discursos de investidura, en los que Aguirre y Cifuentes se comprometían con el «diálogo» y la búsqueda de «acuerdos». También tuvo un recuerdo para Alberto Ruiz-Gallardón, al hacer suyo el compromiso de concebir el programa electoral «como un contrato con el ciudadano», o para el socialista Joaquín Leguina, el primer jefe del Ejecutivo regional. A quienes Díaz Ayuso obvió deliberadamente fue a Ignacio González, que pasó por la cárcel por el 'caso Lezo', y a Ángel Garrido, que se marchó del PP con un sonoro portazo y ahora está sentado en la bancada de Ciudadanos.

La aspirante trató de ganarse la confianza de la Asamblea de Madrid sin hacer un borrón a la historia del PP en la región –marcado por las irregularidades– pero con un mensaje claro de «tolerancia cero contra la corrupción», que propició el aplauso entre risas irónicas de los diputados de los partidos de izquierda.

La semana pasada se publicaron informaciones que vinculan al padre de Díaz Ayuso con un posible trato de favor por parte de la empresa semipública Avalmadrid a la hora de obtener un préstamo y ella misma aparece en el sumario de la 'Púnica'. «Lo que mal empieza, mal acaba», advirtió el portavoz de Más Madrid, Íñigo Errejón, quien auguró una legislatura más corta de lo previsto. Una idea que comparten el PSOE y Podemos, quienes aprovecharán este miércoles sus intervenciones en la segunda sesión de investidura para pedir explicaciones a Díaz Ayuso sobre las sombras que la rodean.

El líder socialista en la Asamblea, Ángel Gabilondo, avanzó que llevarán a cabo todas las medidas legislativas que tengan en su mano, como una comisión de investigación, para aclarar todos los asuntos. El ganador de las elecciones autonómicas descartó que desde su partido estén llevando a cabo una «campaña personal» contra la líder del PP y apuntó directamente a 'fuego amigo'. «La experiencia nos dice que muchas cosas de las que salen no vienen de la oposición», zanjó.