Casado cuestiona la credibilidad del discurso del Gobierno en Cataluña

Álvarez de Toledo sigue el debate de política general el 25 de septiembre en el Parlamento catalán. /A. Dalmau / EFE
Álvarez de Toledo sigue el debate de política general el 25 de septiembre en el Parlamento catalán. / A. Dalmau / EFE

Considera que al PP le avala el haber aplicado ya con Rajoy el 155 y su entorno atribuye a Sánchez un plan para negociar con los independentistas

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

A medida que las respuestas de los principales partidos a la crisis catalana se aproximan entre sí, la batalla que se libra es la de la credibilidad. A ese intangible apeló ayer Pablo Casado, que cuestiona la firmeza del Gobierno frente al independentismo o la disposición de Pedro Sánchez a aplicar el artículo 155 de la Constitución para intervenir la Generalitat si llega a ser preciso. «No parece muy lógico -argumentó- que nos fiemos de que alguien que debe el cargo a los independentistas vaya a poner orden contra ellos».

Si hace tan sólo unos meses, era el presidente del PP quien se comprometía con un 155 sin caducidad como primera medida en caso de alcanzar la Moncloa, ahora los populares, que sufrieron un especial retroceso en Cataluña el 28-A, atemperan sus posiciones. Justifican el cambio por la sentencia del Tribunal Constitucional, que en julio restringió la intervención de una autonomía y estableció que en ningún caso se puede proceder de manera indefinida en el tiempo. Y entienden que esta nueva cautela y su hoja de servicios contribuyen a su propia credibilidad.

Se refieren a la decisión de Mariano Rajoy de poner en marcha el 155 en 2017, previo acuerdo con el PSOE y Ciudadanos. Pese a que el propio Casado ha sostenido siempre que el artículo debió aplicarse antes, el líder de los populares ensalza ahora que el PP es el único partido que emprendió el proceso. En este momento, sin embargo, mientras no se den las condiciones para ir más allá y activar un mecanismo «muy complejo y proceloso», apuesta por recurrir a la legislación alternativa, normas como la de Seguridad Nacional o la de Sostenibilidad Financiera, que permitirían, a su entender, el control de los Mossos o la intervención de las cuentas de la Generalitat.

Eso es lo que Casado volvió a pedir ayer a Sánchez para poder confiar en su palabra. Que el presidente del Gobierno garantice el cumplimiento de la ley general penitenciaria y evite los homenajes en las cárceles; que cierre el Diplocat con la letra de la normativa de acción exterior; que a través de la inspección educativa impida el adoctrinamiento en las aulas; o que, vía legislación de comunicación audiovisual, frene la propaganda a favor de la independencia en los medios públicos.

Además, el líder de los populares instó a Sánchez, en una intervención en el III Congreso Bienal Iberoamericano, a romper los acuerdos con las fuerzas independentistas en los ayuntamientos catalanes y en la Diputación de Barcelona antes de «envolverse en la bandera».

«Travestismo político»

También el entorno de Casado incidió ayer en la «imposibilidad» de fiarse de Sánchez. Cayetana Álvarez de Toledo atribuyó las advertencias del presidente en Cataluña a un «ejercicio descarado e hipócrita de travestismo político» y dio por sentado que se «prepara el terreno» para un diálogo con el secesionismo. «Si es presidente del Gobierno su plan pasará por una negociación con nuevas concesiones al separatismo», sostuvo la portavoz del PP en el Congreso en una entrevista en Onda Cero.

En la misma línea, la fundación de José María Aznar, FAES, reprochó al jefe del Ejecutivo haberse reunido con Quim Torra en Pedralbes y haber «silenciado la Constitución» para luego «ejercer de hombre de Estado».

«¿Ellos o nosotros? Todos»

El PP ha desplegado una lona gigante en la fachada principal de su sede central de Madrid con la pregunta «¿Ellos o nosotros?» coincidiendo con la precampaña para las elecciones generales del próximo 10 de noviembre.

Los populares pretenden lanzar durante esta semana «una serie de reflexiones» para presentarse como actores del desbloqueo en España. Por la mañana, formularán cuestiones en su fachada. Por la tarde, las responderán. La solución a la de hoy es «Todos». «¿Ellos o nosotros? Todos».

Con ese mensaje, el PP reivindica su capacidad de pacto en los territorios frente a la parálisis del Congreso. «Sólo el Partido Popular ha conseguido -asegura la formación en un comunicado- unir a los que pensaban diferente para formar gobiernos que mejoren la vida de los españoles».