La cosecha de aceituna crece hasta un 25% en Yecla, pero cae su rendimiento por la lluvia

Los responsables de Almazara Deortegas. / Almazara Deortegas
Los responsables de Almazara Deortegas. / Almazara Deortegas

Los productores admiten que consiguen más beneficios con los olivares que con los viñedos: «Se saca dinero o, por lo menos, se cubren gastos»

ÁNGEL ALONSOYecla

El aceite vive un momento de expansión en Yecla, animado por los precios, la demanda y las mejoras en la producción. La campaña de este año viene con mucha cantidad de aceituna, en torno a un 25% más que el pasado año, pero el rendimiento va a ser inferior, un 15% menos, «debido a que tiene mucha agua en su interior por las lluvias», informan los productores.

La campaña de la recogida de la aceituna está en su momento de mayor intensidad en la comarca del Altiplano, donde hay 6.637 hectáreas dedicadas a este cultivo que producen 18.550 toneladas de aceituna de las variedades arbequina, hojiblanca, picual y cornicabra, según la Consejería de Agricultura.

Los agricultores están recogiendo el fruto con unas semanas de antelación, debido a que las condiciones climatológicas son siempre las que marcan el trabajo de los hombres y mujeres del campo. Las plantaciones de olivar crecen en la zona debido a varios factores. «El primero y que suele ser esencial en toda actividad: se gana dinero. Si no, por lo menos se cubren los costes», explican los agricultores.

Los italianos esperan a que baje el precio para comprar el producto y comercializarlo allí

A diferencia de la uva, el olivar tiene unos precios «aceptables» para los agricultores, aunque todavía no se sabe a cuánto se pagará lo recogido. «Hasta que Andalucía no termine con la campaña, que va más retrasada que aquí, no sabremos el precio. No se fija cuando recogemos sino cuando la campaña ya está avanzada; esto debería cambiar», reclama la responsable de Coag en Yecla, Adela Bernabéu.

Los precios de los que se hablan oscilan entre los 58 y los 65 céntimos por kilo para la campaña en esta zona. Unas cifras «normales» aunque inferiores a las del año pasado, cuando se pagaron unos 85 céntimos por kilo. Pero también Italia marca tendencias. «Los italianos están esperando a que baje el precio para comprar el aceite español; luego lo comercializan un 38% más caro porque saben vender muy bien», explica la responsable de Almazara Deortegas, Rafaela Ortega.

Otro de los factores que está provocando el aumento de las plantaciones de olivar es que es menos costoso en tiempo de trabajo y recursos, en comparación con el viñedo. «Se está dando un cambio de cultivo a modelos que dan más rendimiento, como el olivar en intensivo. Estamos viendo que es más cómodo de recoger y su coste es mucho menor que el trabajo con los olivos centenarios», expresa Bernabéu. Son muchas las parcelas donde se recogen olivas de cultivos intensivos. Su producción se multiplica por cuatro respecto a una tradicional, requieren menos trabajo y su beneficio es mayor. Eso sí, la calidad no es la misma y hay que esperar unos cinco años a que los árboles den frutos.

Al respecto de la calidad, una de las almazaras yeclanas trabaja solo de forma ecológica. Se trata de Almazara Deortegas, que con 33.000 olivos produce 45.000 litros de aceite de oliva virgen extra cada año. «Se compra el ecológico porque es bueno, tiene calidad y es diferente», comenta su responsable, Rafaela Ortega. «La almazara terminó hace semanas su recogida de la aceituna porque se aprovecha cuando el fruto está verde y la extracción se realiza en frío», añade. Su producción se destina en un 70% al extranjero. «En España lo ecológico no se valora», remarca esta empresaria.

Diferentes tipos y calidades

El aceite que se obtiene del campo de la comarca del Altiplano llega a muchos rincones del mundo como parte de la dieta mediterránea, que sigue ganando adeptos. Una parte de lo que se produce se queda en el autoconsumo de pequeños agricultores de la zona que trabajan con la Cooperativa La Purísima de Yecla. Esta empresa recogerá en torno a 1,5 millones de kilos de aceitunas de unos 2.500 aportadores. Su almazara extraerá de la aceituna unos 350.000 litros de aceite.

El enólogo de la cooperativa, Pedro José Azorín, destaca a 'La Verdad' el interés de este cultivo entre los agricultores. «Los costes son mucho más bajos que en otros. El olivo te permite recoger el fruto sin prisas, los fines de semana. Los cultivos tradicionales no requieren mucho abono ni podas», confiesa.

De esos olivos sale un aceite que muchas veces llega al consumidor con diferentes denominaciones que provocan confusión. «Hay una falta de formación del consumidor y de información de las empresas comercializadoras», asegura Azorín.

En este sentido, la responsable de la Almazara Deortegas asevera que, «cuando se habla de aceite de oliva, se mete todo en el mismo saco». «El que peor calidad tiene es el que se denomina simplemente aceite de oliva; lleva un 85% de refinado que quita todas las cualidades. Luego está el aceite de oliva virgen que tiene algún defecto. Y el bueno es el virgen extra; conserva todas las cualidades».

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