Indolencia y desfiles

ERNESTO RUIZ VINADER (PROCESIONISTA)CARTAGENA

Ya ha pasado la Semana Santa y gracias al esfuerzo de todos los cofrades, y al buen tiempo, todo ha transcurrido con la solemnidad y esplendor que nuestras cofradías suelen hacer para que nuestros desfiles puedan ser admirados por todos aquellos que se acercan a Cartagena, muchas veces para ver la ciudad, ya que su conocimiento sobre los desfiles es nulo. Lo apreciamos en la iglesia, cuando observamos la cara de incredulidad de todas estas personas. Y todo esto pasa porque nuestra promoción a nivel nacional brilla por su ausencia.

Da verdadera pena contrastar que en los medios de comunicación nacionales Cartagena no existe a nivel de procesiones. Se nos excluye como si no tuviéramos historia. No nos valoran en absoluto, cuando nuestro patrimonio sería envidiado por muchas poblaciones. Siempre hemos dicho que algo hay que hacer para remediar esto, pero se termina la procesión de un año y recogemos en los almacenes nuestros tronos y, sin más, decimos: ¡Hasta el año que viene!

La excelente presentadora de la revista de la Agrupación de Portapasos de la Piedad, Pilar Bernal Hernández, cartagenera y conocedora del mundo de la comunicación, puesto que trabaja en Tele 5, puso de manifiesto la dejadez de nuestros representantes para promocionar las incomparables procesiones, haciéndolo con un estilo claro y diáfano que impresionó a los asistentes. Puso totalmente el dedo en la llaga al destacar que esto puede suceder por la indolencia del propio cartagenero.

Hace falta que la Junta de Cofradías y la Corporación municipal se 'mojen' en este tema; haría falta un equipo de buenos cofrades conocedores de la procesión «por dentro» para promocionar cada una de las acciones que se realizan para la preparación de los tronos; deberían instalar unas cámaras que presentaran el trabajo de nuestros floristas, el esfuerzo de nuestros portapasos, la belleza de nuestros hachotes, de nuestros sudarios, de la calidad de nuestras imágenes de Benlliure y Capuz; de nuestros mantos y bordados cartageneros que hacen escuela... En fin, de tantas y tantas cosas que la mayoría de nuestro país desconoce.

Hace falta que nuestro cartel de Semana Santa inunde España. Hace falta que nos dejemos de tantas revistas de las agrupaciones -que por otra parte veo lícito- pero hace falta un buen libro sobre nuestros desfiles, que lleve nuestra historia y promocione nuestra Semana Santa. Como el antiguo Libro de Oro, pero con la técnica fotográfica y los medios con los que ahora disponemos. Sabemos que esto supone un esfuerzo económico, pero si no somos capaces de ello continuaremos recibiendo para ver nuestras procesiones solamente a las personas que acuden a pasar unos días de vacaciones a nuestra costa.