«Se quedó sin el cargador y estaba incomunicada»

Encuentran a una universitaria desaparecida después de tres días de búsqueda en las provincias de Murcia y Alicante

J. G. BADÍAMURCIA
Héctor, y su madre, Dolores, ayer, en el Campus de Espinardo buscando a Celia. :: Foto: G. Carrión/AGM | Vídeo: A. López/J. G. Badía/
Héctor, y su madre, Dolores, ayer, en el Campus de Espinardo buscando a Celia. :: Foto: G. Carrión/AGM | Vídeo: A. López/J. G. Badía

Tres días de angustia para sus familiares y efectivos de la Policía Nacional de Murcia y Alicante movilizados en ambas comunidades, y todo, por culpa del cargador del móvil. La desaparición de Celia Navarro Fructuoso, estudiante de quinto curso de Veterinaria en la Universidad de Murcia, de 22 años, fue denunciada por su madre el pasado domingo, y ayer se resolvió después de que la joven apareciese en Murcia.

La denuncia se formalizó en Alicante, después de que la joven se marchase el Jueves Santo desde la ciudad alicantina en dirección al Campus de Espinardo de Murcia. Su madre, Dolores, se alarmó cuando «el sábado me llamó el casero para decirme que estaba enseñando el piso y que mi hija no estaba. Le dije que tocase a la puerta de su cuarto porque llevaba un día y medio sin saber nada de ella».

El casero no pudo localizarla por teléfono y la madre tampoco. Fue entonces cuando la familia se desplazó al Campus de Espinardo para buscarla. La Policía inspeccionó su piso el pasado sábado, en el número 56 de la calle Rosalia de Castro, ubicado dentro del campus, pero no encontró nada.

De forma que las pesquisas se centraron en el trayecto de Alicante a Murcia, porque según indicó la madre, «se marchó en un coche de alquiler que la estaba esperando en la Universidad de Alicante». De hecho, Celia contaba con un usuario en www.blablacar.es, pero fuentes de este portal que conecta a conductores y viajeros confirmaron ayer que «su perfil no tiene actividad desde el 9 de febrero». El último mensaje de la universitaria se produjo un día después de marchar rumbo a Murcia, el viernes, a las 13.18 horas, y se lo envió vía 'Whatsapp' a su novio: «Pequeño bebé me he dejado el cargador. A ver qué hago, que no tengo batería. Igual me toca volver».

Precisamente, el móvil fue la clave de todo, ya que el novio de la joven, Miguel A.B., confirmó ayer que «se quedó sin el cargador y estaba incomunicada». Fue lo que se limitó a decir este universitario después de volar desde Polonia a España tras conocer la desaparición de su pareja.

En las redes sociales se llegó a hablar de que había estado en una casa rural, en Granada y con una amiga. Pero la familia se limitó ayer a confirmar que «estaba en Murcia». La noticia la confirmó su madre, Dolores: «Me ha llamado desde su móvil para decirme que estaba en su piso. Estaba asustada de verse en todos sitios».