De viaje con Ibn Arabi

La iniciativa cuenta con cuatro itinerarios en la Región y tiene por objeto la difusión del patrimonio y la figura del pensador y poeta murciano. Un proyecto reconstruye los pasos del místico sufí y propone once rutas desde Murcia hasta Bagdad

ROSA MARTÍNEZMURCIA.

«En el califato de al-Mustanyid nací yo en Murcia, reinando en Al-Andalus el sultán Abdala Mohammed b. Saad Ibn Mardanis. Yo oía los viernes en la mezquita que el predicador hacía en su sermón ritual la mención del nombre de dicho califa al-Muystanyid». Las palabras que el místico sufí Ibn Arabi (Murcia, 1165-Damasco, 1240) dejó 'impresas' en uno de sus manuscritos son el inicio del viaje que propone el proyecto 'Las rutas de Ibn Arabi', un recorrido de once itinerarios que lleva al viajero desde la capital murciana hasta Bagdad -en Irak-, y que hace parada, entre más de medio centenar de ciudades, en Córdoba, Sevilla, Ceuta, Algeciras, Fez, Trípoli, Alejandría, Gaza, Damasco y Jerusalén. Lugares que el pensador, poeta y filófoso musulmán recorrió en su peregrinaje hacia La Meca y los países de oriente hace más de setecientos años y que ahora quedan recogidos en una documentada ruta dirigida a difundir el legado y la obra de Ibn Arabi.

El proyecto, subvencionado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, pone a disposición del visitante a través de su página web (www.lasrutasdeibnarabi.es) un detallado recorrido por más de cincuenta ciudades vinculadas al pensador murciano, y que en la Región cuenta con cuatro itinerarios que van desde Murcia a Cieza, de Santomera a Yecla, de Alhama de Murcia a Calasparra, y de Aledo a Mazarrón. Se trata de lugares que si bien no está documentado que Ibn Arabi pasara por ellos, sí conservan un importante patrimonio cultural de la época andalusí. Y es que cuenta Ana Meseguer, responsable del proyecto, el objetivo del mismo es doble: por una parte, «dar a conocer la figura de Ibn Arabi, que a pesar de ser un importante personaje de nuestra Historia, cuya obra se sigue traduciendo en distintas universidades internacionales, en la Región todavía es muy desconocido»; y por otro lado, «difundir, desde un punto de vista cultural y turístico, el patrimonio arquitectónico y artístico que dejaron los árabes en la Región». Para ello, el equipo que dirige Meseguer, que cuenta con el apoyo del Centro Cultural Puertas de Castilla y el Ayuntamiento de Murcia, ha elaborado un tríptico didáctico dirigido a jóvenes y estudiantes que repartirán por distintos centros escolares con la intención de difundir el proyecto y acercar, al mismo tiempo, la figura del pensador murciano a los alumnos. Además de los trípticos, el proyecto contempla la difusión de folletos informativos en museos y oficinas de turismo de la Región. «La idea -explica Meseguer- es que se conozca el proyecto y que en el futuro podamos llevar a cabo visitas organizadas por las distintas rutas». Esta última propuesta forma parte de una segunda fase del proyecto que el equipo de Meseguer tiene la intención de presentar en el Ministerio.

Castillos y murallas

Por el momento, y a falta de que el camino andado por Ibn Arabi y el legado andalusí discurra en compañía de guías y expertos, las excursiones se pueden hacer por libre siguiendo los itinerarios que desde su web plantea esta iniciativa. La primera ruta tiene como punto de partida la ciudad de Murcia con la visita al Alcázar Mayor, ubicado en el Conjunto Monumental de San Juan de Dios; el Alcázar Seguir, en el Museo de Santa Clara; los restos de la muralla medieval de la calle Verónicas y la plaza de Santa Eulalia; y el azud de la Contraparada, entre otras propuestas. El camino continúa en Molina de Segura, con la visita a su muralla medieval, y avanza hacia Ceutí, Archena, Ulea, Ricote, Blanca, Abarán y Cieza, donde hace parada en el despoblado árabe de Siyâsa, ahora en obras con motivo del proyecto de reconstrucción y conservación del yacimiento islámico.

La segunda ruta arranca en Santomera, y discurre hacia el norte de la Región por Fortuna, Abanilla, Jumilla y Yecla. Allí el trayecto diseñado por el proyecto de Meseguer recomienda la visita de la Torre de Alquería de Los Torrejones, datada en el siglo XIII y el castillo de Yecla, perteneciente al periodo califal.

El tercer itinerario inicia el viaje en Alhama de Murcia, en el Museo Arqueológico Los Baños, que aglutina bajo una misma estructura vestigios romanos, árabes y del siglo XIX, cuando el edificio que hoy ocupa el museo dio vida a un moderno balneario. También en Alhama, la ruta propone la visita a su castillo islámico, abierto al público recientemente. El viaje continúa por Pliego, Mula y Cehegín, hasta llegar a Caravaca de la Cruz. Allí el trayecto hace parada en el Museo de la Santísima y Vera Cruz, en su castillo, y en la Torre Mata, -en la pedanía caravaqueña de Cañada de Tarragoya- para continuar por Moratalla y finalizar el trayecto en Calasparra, en cuyo límite municipal se ubica el despoblado islámico Villa Vieja.

La última de las rutas dibujadas sobre la Región parte de Aledo y llega hasta Mazarrón. En el municipio de Aledo destaca la visita a la Torre del Homenaje y para después guiar el recorrido hasta el castillo de Lorca. La ruta también hace parada en el castillo de Nogalte de Puerto Lumbreras y en Águilas y Mazarrón, donde los restos de los castillos de Chuecos y de Calentín, respectivamente, constatan la presencia islámica en estos dos municipios.

Andalucía y África

Las rutas por la Región dan paso a otros siete itinerarios que traspasan la frontera regional y que siguen fielmente los pasos que siguió en los siglo XII y XIII Ibn Arabi, cuya aventura arrancó cuando el reconocido pensador tenía solo siete años. «El primer viaje lo realizó siendo solo un niño con motivo del traslado de su familia a Sevilla», explica Meseguer, quien también ha contado con la colaboración de alumnos y profesores del máster en Investigación y Gestión del Patrimonio Histórico-Artístico y Cultural de la Universidad de Murcia para la documentación de este proyecto.

En Andalucía Ibn Arabi visitó ciudades como Almería, de la que el pensador murciano escribió en su obra 'Las iluminaciones de La Meca' que «llegué con el propósito de hacer allí algunas cosas que esperaba conseguir, y me encontré que el mes de ramadán comenzaba entonces con su luna nueva, y por fuerza hube de permanecer en la ciudad hasta que el mes santo terminase». Pero también recorrió otros lugares como Granada, Ronda, Algeciras, Tarifa y Ceuta, aglutinadas en una de las rutas del proyecto, así como la visita a otros lugares en los que Ibn Arabi hizo parada como Córdoba, Lora del Río, Carmona, Marchena y Morón de la Frontera.

Fuera de la península el primer viaje realizado por Ibn Arabi tuvo como destino el norte de África, donde visitó la ciudades de Fez, en Marruecos; Tremecén y Bujía, en Argelia, y Túnez, ahora divididas en dos rutas que también se detienen en las ciudades de Marraketch y Salé, en Marruecos; y Trípoli, en Libia. En su camino hacia La Meca, el pensador murciano, que a lo largo de su vida pudo recorrer en torno a 90.000 kilómetros, según se detalla en el trabajo realizado por el equipo de Meseguer, conoció las ciudades de Alejandría, El Cairo, Gaza, Hebrón, Jerusalén y Medina. De allí partió hacia Asia occidental por Konya, Mosul, Bagdad y Alepo. Su viaje terminó en Damasco, donde murióe a los 75 años. A lo largo de su vida se estima que pudo escribir más de 300 obras, de las que se conservan solo un centenar que hoy día son objeto de estudio de filósofos e investigadores. En Murcia, el Simposio Ibn Arabi, organizado dentro del Festival de cine IBAFF, dedica desde hace tres años unas jornadas a la difusión de la obra del místico sufí.

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