'Castillo Olite': 75 años de la mayor tragedia naval en España

LUIS MIGUEL PÉREZ ADÁN ARQUEÓLOGO, HISTORIADOR Y DOCUMENTALISTA
Foto del 'Castillo Olite' con su nombre anterior bajo pabellón holandés./
Foto del 'Castillo Olite' con su nombre anterior bajo pabellón holandés.

Se cumple el 75 aniversario del hundimiento del buque 'Castillo Olite' en aguas de Escombreras, considerado como la tragedia naval más importante ocurrida en las costas españolas en todos los tiempos. Cerca de 1.500 fallecidos y una historia olvidada. Es el bagaje que lleva este hundimiento acaecido en las postrimerías de la Guerra Civil Española.

Nos encontramos en plena fase final de la guerra (diciembre 1938- abril 1939). El ejército nacional toma Cataluña, solo la zona Centro-Sur quedaba en manos de una República sin capacidad ni voluntad de defensa, desmoralizada y sumergida en luchas internas.

Franco lo sabía y por esa razón no dudo un instante, conocida la sublevación de Cartagena a favor suyo, en organizar el envío inmediato de tropas a esta ciudad, en cuyo puerto todavía estaba atracada la flota Republicana. La última baza que podía jugar la República, si Cartagena era tomada la Guerra, estaría prácticamente y triunfalmente liquidada.

Para ello se preparó una operación de desembarco sin precedentes hasta la fecha, la llamada 'Expedición sobre Cartagena', que no pasará a los anales de la estrategia militar precisamente como un manual de desembarco. El operativo presentaba una gran dificultad por lo arriesgado e improvisado. En él intervinieron cerca de treinta barcos entre mercantes y buques de guerra, la totalidad de la flota nacional, pero también un gran número de hombres embarcados que rondaban la cifra de 20.000.

En menos de 48 horas, barcos y hombres, se dispusieron a zarpar desde los puertos de Castellón y Málaga, con el peligro de atravesar una zona de más de 150 millas de costa enemiga, sin protección alguna, cada barco por su cuenta y sin saber realmente qué les esperaba a su llegada a la bocana del puerto de Cartagena.

El criterio de esta acción era sacrificar la seguridad para ganar en rapidez. El resultado no fue otro que una tragedia, una más de la guerra. Pero quizás ésta fue la más innecesaria de todas, la sublevación no pudo aguantar hasta la llegada de las tropas enviadas por Franco.

La 206 Brigada Mixta del Ejército Republicano había reconquistado la ciudad, y aunque no llegaron a tiempo de evitar la huida de la flota hacia las costas argelinas, sí pudieron tomar algunas de la baterías de costa sublevadas y evitar con ello el desembarco.

Los barcos regresarían a sus puntos de partida, pero uno de ellos, el 'Castillo Olite' nunca regresó; fue hundido por el impacto de un cañonazo de la batería de costa La Parajola. Su cargamento, los hombres de la División nº 83, sufrieron la mayor tragedia naval en número de víctimas en toda la historia de nuestro país: de los 2.112 hombres embarcados en el Olite, 1.476 murieron; 342 fueron heridos; y 294, hechos prisioneros. Solamente 25 días después terminaría la Guerra.

Los vencedores no podían asumir un fracaso tan costoso, hombres que habían combatido toda la guerra y casi en todos los frentes, perecerían inútilmente. Por eso se guardó un significativo silencio de este fiasco organizativo.

Las causas que impidieron el desembarco en Cartagena y el hundimiento del 'Olite' se tienen que establecer en la coincidencia de varias circunstancias: errores tácticos en la preparación y el planteamiento del desembarco; falta de información de lo que estaba ocurriendo realmente en la Base Naval; precipitación en la composición del convoy y la salida de los buques; fallos de comunicación que permitieron la partida del 'Olite' incluso con la radio estropeada; y, finalmente, una importante disparidad de criterios a la hora de la organización y el desarrollo de esta operación, mantenida por los mandos nacionales, en donde no se sabía bien quién daba las órdenes. Incluso muchas de éstas fueron contradictoras o confusas.

Pero detrás de los hechos existen las historias personales de aquellos que lo vivieron en primera persona. De los muertos que enviaron sus maletas a sus hogares, antes de partir hacia Cartagena, y de los supervivientes, que tuvieron que vivir con este recuerdo imborrable durante el resto de sus vidas

Por ello es importante que, después de 75 años, podamos recordar en base a los propios testimonios de sus protagonistas el relato exhaustivo y verdadero de este suceso. Será gracias al largometraje que el próximo día 7 de marzo a las 20.00 horas se proyectará en el Aula de Cultura de Cajamurcia (Puerta de Murcia, 22) 'Castillo Olite. El último acto de una tragedia'.

Con este documental se pretende hacer justicia a su memoria y recuperar un importante episodio del final de esa guerra. Supone una reflexión desde el punto de vista de ambos bandos, para no repetir semejante locura.

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