El ejército de Ibiza

A la isla no le falta gente que la defienda: miles de ciudadanos de todo el mundo y famosos como Kate Moss o Paris Hilton se han sumado a la campaña contra las prospecciones petrolíferas

CARLOS BENITO
Lorena Castell y su marido, el músico Juanito Makandé./
Lorena Castell y su marido, el músico Juanito Makandé.

Juan Tur, un ingeniero industrial ibicenco de 27 años, estaba ya un poco harto de que nadie prestase atención a sus reivindicaciones y las de sus paisanos. La isla lleva mucho tiempo peleando para frenar el proyecto de emprender prospecciones petrolíferas a 30 millas de su costa noroeste, pero el resto del mundo no hacía mucho caso. «Tenemos un problema muy gordo, porque nos quieren joder el mar, pero no era noticia. Compartías los enlaces en Facebook y la gente te decía 'sí, bueno' y pasaba a otra cosa», resume Juan. Un día, en una conversación con un par de amigos, llegaron a la conclusión de que la mejor manera de romper con esa apatía era protestar en pelotas, aunque a ellos mismos la idea les pareciese un poco disparatada. «Pensamos en los calendarios de gente desnuda, como los de bomberos, que luego aparecen por todas partes, y nos dijimos que a lo mejor de esa manera hasta llegábamos a 'trending topic'».

Así que, el 17 de enero, Juan se quitó la ropa, cogió una garrafa de aceite que llevaba en el coche -le daba a la estampa un toque de hidrocarburo y, de paso, servía para tapar las zonas íntimas, como una hoja de parra de la era industrial- y escribió en una pizarrita un lema sencillo y tajante: «Eivissa diu no» (Ibiza dice no). Se sacó la foto, le aplicó un filtro de Instagram y la compartió en internet con un mensaje en el que alentaba a presentar alegaciones contra el proyecto: «Los ciudadanos de Burgos nos han dado una lección a todos y nos han enseñado que se puede», argumentaba en aquellas líneas, en referencia a la rebelión de Gamonal. Y, de pronto, a raíz de aquella imagen un poco tenebrista y absurda, la indiferencia de las redes se volvió compromiso, efervescencia, agitación. La página de la iniciativa en Facebook supera ya los 37.000 seguidores y recibe miles de mensajes diarios, entre los que se cuentan muchos desnudos de apoyo a la causa, inspirados en el de Juan. Pero eso es solo una parte de la difusión viral de su mensaje, porque el 'Eivissa diu no', en sus distintas variantes idiomáticas, se ha propagado más allá de toda previsión, hasta acabar tecleado por manos inesperadas.

- ¿Qué ha sucedido aquí, Juan?

- Ibicencos hay en todo el mundo, y todo el mundo viene a Ibiza.

En cierto modo, fue como si la isla hubiese movilizado por fin su ejército de famosos, una milicia selecta e influyente que sabe manejar bien sus armas. Algunos, los más cercanos, incluso se sumaron a la campaña de desnudos con cartel: ha sido el caso de la actriz y artista Silke, que vive en la isla, o de la presentadora Lorena Castell, que posee casa allí desde hace diez años, o de la actriz Paz Vega, tan vinculada con la vecina Formentera a raíz de la película 'Lucía y el sexo'. Pero la campaña se extendió más allá, con Alejandro Sanz diciendo a sus diez millones de seguidores en Twitter que buscar petróleo allí era «de locos», y no tardó en rebasar fronteras. En el Reino Unido, el cerebro de la resistencia ha sido Jade Jagger, hija del 'stone' Mick, diseñadora de joyas y residente en una espléndida mansión de Sant Joan de Labritja. Ella ha concienciado a amigas ilustres como Sienna Miller o Kate Moss, que suele veranear en Ibiza y no ha dudado a la hora de colocar su fotogénico rostro tras una pancarta. También el cantante James Blunt, otra estrella afincada en la isla, ha tomado cartas en el asunto y ha instruido detalladamente a sus seguidores sobre la mejor manera de presentar alegaciones contra el proyecto. Algunos, todo sea dicho, no acababan de entender muy bien de qué diablos les estaba hablando el intérprete de 'You're Beautiful'.

Pero la guinda insólita hay que buscarla en Estados Unidos, donde el enlace más influyente ha sido el prestigioso discjockey Carl Cox. Al fin y al cabo, su gremio tiene en los veranos de Ibiza una de sus plazas imprescindibles, y la idea de paraíso hedonista no cuadra muy bien con el pringue del crudo. A través de él, para pasmo del mundo, se sumó a la movilización la mismísima Paris Hilton, que al fin y al cabo también tiene vocación de pinchadiscos. Dedicó nada menos que seis 'tuits' al asunto, y seis 'tuits' de Paris Hilton valen más que muchas campañas de publicidad, porque la leen más de doce millones y medio de personas. La heredera, tantas veces tachada de insustancial, sacó una llamativa vena activista: «Ibiza está en peligro. No es un mito, ni una metáfora, ni una exageración: la isla afronta un desastre ecológico y tenemos solo unos pocos días para tomar medidas», escribió. Vale, eso lo copió de una web, pero después añadió unas líneas de su cosecha: «Este proyecto llevará las islas a su destrucción. Si sigue adelante y hay un vertido, podría haber peces muertos, no se podría nadar, no quedarían aguas hermosas en Formentera. No podemos dejar que destruyan eso».

Guti, Fonsi Nieto, José Corbacho, Clara Lago, Miguel Ángel Muñoz y hasta Kiko Rivera, otro DJ, están entre quienes se han pronunciado contra la perspectiva de buscar petróleo en el entorno de las Pitiusas. Los carteles de la campaña han sido compartidos por figuras como Naomi Campbell, también enamorada de Ibiza, o el rapero P. Diddy (que, por cierto, anda por los nueve millones y medio de 'followers' en Twitter), en un curioso eco estratosférico del trabajo que se está haciendo a pie de calle: el plazo para presentar alegaciones concluye el próximo jueves, y la mayor parte de las ciudades españolas y algunas del extranjero cuentan con células muy activas que están recogiendo firmas y tramitando los escritos. En cuestión de días, cuando la causa cogió fuerza, se multiplicaron por cien las visitas a la web de la Alianza Mar Blava, una entidad cuyo propósito es detener este «proyecto peligroso e innecesario». Forman parte de ella el Ayuntamiento de Ibiza y los 'consells' de la isla y de Formentera, así como cofradías de pescadores, asociaciones de empresarios, compañías turísticas o diversos agentes sociales. Pero los mensajes que llegan de Madrid no suenan nada alentadores: el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha asegurado esta semana que el Gobierno «no puede frenar esas prospecciones, porque están autorizadas conforme al marco legal».

La imagen de España

«Es él quien tiene la pelota sobre su tejado -replica Juan Tur-. Medio mundo le está diciendo que no, así que a lo mejor debería plantearse que la está cagando, al menos con la imagen de España en el exterior». El joven ingeniero sigue un poco asombrado por la reacción que ha desencadenado su foto, pero a la vez entiende qué resortes mueven a toda esa gente que se ha sumado a su indignación: «Yo soy ibicenco de pura raza, porque cinco niveles de mi árbol genealógico son de aquí. Es mi tierra, mi casa, hasta me entran ganas de llorar al pensarlo. Pero es que aquí se siente en casa todo el mundo: en ningún sitio te tratan como en Ibiza, te irás enamorado aunque estés solo un día. Y ahora quieren cargárselo todo: nuestra historia, la pesca, el turismo...».

- ¿Las fotos y mensajes ayudarán a parar a la industria petrolífera?

- Todo sirve, y el eco de los famosos es muy importante. Pero el juguete de las fotos ya rueda solo, así que nosotros estamos mirando qué podemos hacer si las alegaciones no funcionan. Hemos madurado y tenemos que estar preparados para el siguiente paso.